Después de tratar aspectos como atmósfera, precipitaciones, agua, corrientes, mareas y vientos, el paso lógico desde mi punto de vista sería zambullirme en los climas, que son el resultado de la combinación de los efectos de todo lo antes presentado, de forma que podríamos saber de forma general qué temperatura media habría, régimen de vientos y lluvia, para poder pensar en la flora, fauna presencia de seres inteligentes, tipos de economías iniciales y posteriores, recursos presentes, etc. Pero, queda algo por presentar que influye en todo lo anterior y es la tierra emergida, su orografía. Es decir , cómo es la tierra que no está bajo el mar, cuales son sus montañas, mesetas, valles, costas y como se puede disponer los ríos y lagos según lo anterior. Y para ello, hay que conocer la tectónica de placas del planeta, tomando como referencia nuestra propia Tierra.

Estructura de la bola de roca

La bola de roca en la que estamos metidos es un planeta con un núcleo fundido y en movimiento, además tiene capas denominadas, núcleo, manto y corteza. Información básica de EGB. Si nos fijamos en la corteza, vemos que es eso, un pequeño trozo de roca que está sobre otro tipo de roca, que tiene diferentes espesores y que no es continua. También en su superficie hay diferentes alturas, cosa que ha provocado la existencia de mares, océanos y tierra emergida.

Poniendo el foco en la superficie emergida, podemos ver partes de la misma muy altas, otras a nivel del mar, otras más o menos altas y algunas hasta por debajo del nivel del mar. Y rugosa, con salientes… que si nos acercamos, vemos que se traducen en colinas, mesetas, montañas, cordilleras, cadenas montañosas, valles. Todo esto es consecuencia de dos factores:

  • La tectónica de placas.
  • La climatología.

Yo veo estos factores como sigue: la tectónica es el constructor de superficies brutas y la climatología es el modelador de estas superficies. Geomorfología de Primero de carrera.

Seguir leyendo