Si ya hemos hablado sobre los problemas externos a los que se puede enfrentar nuestro personaje, toca comentar los problemas internos que puede tener o se le pueden crear a raíz de lo que va ocurriendo durante la historia. En los personajes se forma un conflicto interno.

Es una parte de los problemas a los que se puede enfrentar un personaje y gran parte de las veces está directamente relacionado con sus deseos y motivaciones, por lo que no está nada de más trabajarlos, o por lo menos definirlos con brevedad, ¿Qué quiere mi personaje? ¿Que le mueve a hacer tal o cual cosa? ¿por qué decide hacer esto o no hacerlo? son preguntas guía interesantes.

Ya se ha comentado que para conseguir personajes más redondos, complejos, siempre interesa trabajar un poco la parte emotiva y psíquica del mismo. Dependiendo de la importancia del personaje, este trabajo será más o menos profundo pero siempre habrá algo. Cuando la historia se va desarrollando, los personajes se encuentran con los acontecimientos y reaccionarán a ellos.

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