Ya tenemos un personaje para la historia, o varios. Tenemos definido o pensada tanto la motivación como el deseo del mismo y ahora nos centramos en el conflicto que pueda tener.

Lo primero que nos puede venir a la cabeza es que ese malo muy malo que va a hacerle la vida imposible. Bien. Si, eso es, pero ¿por qué no puede ser una muralla kilométrica o un laberinto tortuoso o incluso, una fiesta anual en la que solo puede sobrevivir un representante de un distrito?

Hoy vamos a ver un poco sobre el Conflicto externo, ese antagonista con mil caras y que solemos ver solo una.

Choque de trenes

El personaje ha caído en una trampa y tiene el pié enredado entre las vías del tren. Escucha llegar un tren por la derecha y de repente, horrorizado, escucha otro por la izquierda…

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