Todo worldbuilding ha de tener descrito el sistema estelar donde se localiza el mundo. Hasta las historias donde se habla de un sol, con un día de 24 horas y una luna en la noche, solo con eso, ya te puedes hacer una idea de dónde está el planeta.

Pero en el universo hay muchas estrellas y tu imaginación puede elegir otras opciones, puede pensar en un cielo con dos soles, uno que persigue al otro, o incluso tres soles. También puede imaginar que ho haya luna o que haya más de una.

Todo esto, aunque no te parezca importante ahora, que estás inmerso en tu historia, si lo es y seguro que durante el desarrollo tendrás dudas sobre el clima, lo que respiran tus personajes, cómo son las plantas y animales, si se ven estrellas en el cielo. Incluso si tu personaje cae a plomo de una altura de 12 metros o no necesita un conjuro de caída de pluma porque cae muy despacio.

Así que vamos a entrar un poco más a fondo en cómo puede ser tu sistema estelar y las consideraciones que se pueden desprender de esta elección inicial.

Asentando bases

En la entrada 12 aspectos que te ayudarán a crear tu mundo fantástico o región de fantasía, se te presentan varias cuestiones a considerar. La primera es esta,  pero ¿por qué empezar así?

Yo entiendo que en muchos procesos creativos hay dos formas de abordarlos, bien sea desde lo más concreto a lo más abstracto y viceversa. Yo suelo decir que se comienza la casa por los cimientos o por el tejado y la forma que más me convence para la creación de mundos, es desde el tejado, desde fuera hacia adentro.

Esto hace que el worldbuilding del sistema estelar sea lo primero, incluso antes de centrarme en el planeta de turno. Y esto es así porque, paradójicamente así se asientan los cimientos de toda la construcción. De este modo obtienes información muy importante de cara al resto del worldbuilding, algo que seguro iremos viendo a lo largo de esta entrada y de otras.

Ahora que ya te he explicado por qué empezar así, vamos a concretar un poco los puntos indispensables que hay que dejar claros. Estos son:

  • Decidir si quieres un sistema solar o no.
  • Identificar la estrella o estrellas que forman el sistema.
  • Considerar dónde se encuentra tu planeta
  • Construir el sistema estelar completo

Sol, sí o no

Lo primerísimo es esto: ¿Tu planeta es la Tierra o uno igual a él?. Si tu respuesta a esta pregunta es sí, tienes el resto de datos a mano y solo tienes que tirar de enciclopedias, internet y de tu propia observación.

Es el camino fácil para la creación de mundos, es lo más cómodo y socorrido. De esta forma ya sabes que la estrella que alumbra tu planeta es una estrella de tipo enana amarilla con luz blanca, única y que en la zona habitable de este sistema hay dos mundos que pueden contener vida, pero que en realidad es solo uno: la Tierra (o como lo llames).

Si la respuesta es no, ahora es cuando toca pensar un poco qué tipo de estrella quieres tener como sol que guíe las vidas de tus personajes. Y hay muchos tipos de estrellas te adelanto.

No voy a meter muchos datos de astrofísica, entre otras cosas porque no lo controlo, pero si te puedo contar un poco qué hay ahí fuera según los astrónomos.

Si nos centramos en nuestra galaxia hay un porrillón de estrellas y son de diferentes tipos. Una forma de clasificarlas es por el tipo de fusión nuclear que generan en su interior para crear la energía. Existe una gran cantidad de estrellas que lo que fusionan son átomos de hidrógeno para crear helio. Las estrellas que se comportan así se denominan estrellas de Secuencia principal.

Estas estrellas se suelen considerar enanas, tienen varios tipos espectrales  y solo las más comunes (si no me equivoco) de la Vía Láctea. Dentro de este grupo tienes estrellas con espectros de luz desde el ultravioleta hasta el infrarrojo, de forma que puedes decidir por ejemplo, que tu estrella sea de espectro estelar A y eso significa que la estrella es una enana blanca, como por ejemplo Altair.

El que sea un tipo de estrella u otro condiciona la luz que le llega al planeta, la temperatura media del mismo, dónde se encuentra la zona de habitabilidad, la distancia mínima para evitar el acoplamiento de marea.

Identificar la estrella o estrellas que forman el sistema

Después de responder a la primera pregunta, la siguiente en nuestro worldbuilding del sistema estelar es ¿cuántas estrellas tenemos?.  La respuesta puede ser una en el caso de un sistema tipo Sol, dos, tres, cuatro o las que quieras.

Según los astrónomos, lo raro en nuestra galaxia es encontrar estrellas solitarias como  el Sol, lo normal es encontrar binarias , ternarias e incluso ternarias unidas dos a dos.

Un ejemplo muy pero que muy conocido en el cine de un planeta dentro de un sistema binario es Tatooine, de Star Wars. De hecho hay imágenes que forman parte de la historia del cine y del imaginario colectivo.

Si quieres puedes crear un sistema binario, pero a todos los efectos, que se comporten como un sistema de una estrella porque la distancia entre las dos estrellas es tan grande que una de ellas no influye sobre la otra ni sus planetas. O no, si quieres darle más juego, puedes hacer que esté lo suficiente cerca como para crear algún tipo de interacción en el planeta.

Si decides que sea un sistema múltiple, independientemente de si las estrellas interaccionan con el planeta o no, decide qué tipo de estrellas lo forman y cuál es la principal.

Luego decide alrededor de qué estrella o estrellas orbita tu planeta. Este dato es importante porque, dependiendo de cuantas estrellas sean y del tipo de estrella, tu planeta tendrá una órbita u otra. ¿Qué se desprende de esto? Cuánta luz le da al planeta, y cuánto le cuesta rodear la o las estrellas. Esto se traduce en: longitud del año estelar, temperatura media del planeta en la zona más expuesta, tipo de luz que le llega.

Considerar dónde se encuentra tu planeta

Esto ya lo he comentado de pasada antes y seguro que te has dado cuenta.

En realidad esta pregunta tiene trampa porque si quieres que tu planeta sea habitable como la Tierra, solo se puede encontrar en un sitio: en la franja de habitabilidad de la estrella dominante.

Traducido esto, donde se encuentra la Tierra en el sistema solar, en un punto lo suficientemente cercano como para que la temperatura media del planeta facilite la presencia de agua en los tres estados  (líquido, sólido y gaseoso) y evite el acoplamiento de marea.

Si tu sistema solar es binario tipo Tatooine, se puede calcular dónde se debería encontrar en realidad, (este vídeo te lo explica) o podemos asumir que está en esa bendita franja.

Con esto puedes jugar si quieres darle algo de vidilla a la cosa, por ejemplo considerar que el planeta, aún estando dentro de la franja, está cerca del límite interior y eso provoca que la temperatura media sea mayor, por lo que puede haber agua pero no en superficie, con todo lo que conllevaría, así como que la temperatura media del planeta sería mayor. También puedes alejarlo, consiguiendo efectos contrarios y teniendo un planeta con muchos hielos, temperaturas subglaciales o glaciales y poca agua corriente.

Todo esto puede sonar interesante, pero si se decide, hay que anotarlo porque por ejemplo, en el planeta con muchos hielos, la flora y fauna será muy diferente al del planeta que se encuentra «equilibrado».

Construir el sistema estelar completo

Antes de centrarnos en nuestro planeta, una vez que tenemos tan avanzado el worldbuilding del sistema estelar, es dotarlo de entidad propia. ¿Cómo? Llenándolo de cuerpos estelares como pueden ser otros planetas rocosos o helados, cinturón de asteroides,  gigantes gaseosos con o sin cinturones de asteroides, cometas…

Todo esto viste y da vida al sistema estelar porque de una forma u otra, los habitantes del mundo que vas a crear, cuando miren al cielo, lo verán. Y es importante, creo que muy importante, porque estos darán una explicación a esos puntos de luz que vean, de forma que pueden hasta influir en su forma de vivir.

No viene de más decidir  por ejemplo que hay dos cometas constantes, tres planetas rocosos, de los cuales uno es el habitable y, por ejemplo, dos gigantes de gas, con varias lunas y uno de ellos con anillos. Todo esto bien anotado, si creas un mundo de fantasía te puede ayudar para dar explicaciones a la religión y a la ciencia. Por ejemplo, el movimiento de estos planetas pueden derivar en una interpretación del futuro del recién nacido, es decir, la existencia de la Astrología dentro de tu mundo.

En todos estos puntos se puede ahondar más, esto ya queda en tus manos. El siguiente paso será centrarte en el planeta donde se da toda la historia.

Y para terminar, te pregunto: ¿qué crees que puede ser más interesante en la creación de un sistema solar?

Subscribe

* indicates required
Temas de tu interés (puedes elegir varios)