Un sillón frente al hogar

Ríos y afluentes: lo que debes no olvidar al diseñarlos en tu mundo

Si en un mapa que estemos creando para nuestro mundo, ya sea de cara a una novela o para utilizar en partidas de rol, son importantes las montañas, los ríos y afluentes también lo son tanto o más, por lo que es importante cuidarlos durante el worldbuilding.

Cuando miramos un mapa físico de una región de nuestra Tierra, los ríos son unos de los elementos geográficos que no faltan. Son importantes por muchas razones, siendo una de ellas que permiten la vida en tierra por ser un lugar que aporta agua.

No nos tiene que extrañar que al seguir el curso de cualquier río y nos encontremos varios núcleos de población, de diferentes tamaños, asentados en sus riberas, así como cultivos y tierras de explotación ganadera.

Además, cada río tiene una cantidad de afluentes que van añadiendo su agua al mismo, haciendo que crezca según discurre. Esta red de agua es algo que todo creador de mundos está obligado a cuidar.

Formación de ríos y afluentes

En el momento que hay un desnivel de tierra, el agua que caiga en él, discurrirá hasta llegar a un punto donde ese desnivel sea nulo. Esa es la máxima del agua, que siguiendo la ley de la Gravitación universal, impepinablemente correrá desde el punto más alto al punto más bajo.

Así que lo lógico, cuando tenemos el mapa en el que estamos trabajando delante con sus cordilleras, montes y macizos, es comenzar a dibujar líneas desde estas hasta el mar u océano.

Y la otra máxima es que los ríos y afluentes se forman en las zonas donde hay lluvias de forma más o menos continua y no aparecen en las regiones donde no llueve casi nada o esporádicamente.

De esta forma, podemos dibujar los ríos más importantes que consideremos y a partir de éstos, podemos complicar lo que queramos esa red fluvial que estamos creando.

Cuencas fluviales

Si prestamos atención

 a un mapa físico, por ejemplo el de la Península Ibérica, vemos que hay muchos ríos dibujados y también encontramos que hay unos pocos más marcados. A estos destacados, podemos ver cómo se le van uniendo ríos menores y en algunos casos, estos ríos menores, a su vez, tienen otros más pequeños que desembocan en ellos.

Todo este entramado de líneas forma una red y hay varias redes que desembocan en un mar pero otras lo hacen en un océano. Este hecho se da porque la orografía crea diferentes inclinaciones, diferentes vertientes.

De este modo se puede ver que en una cordillera todos los ríos que aparecen, acaban en el mismo mar o que algunos van hacia una vertiente mientras otros va hacia la otra.

Un detalle importante, un río en la naturaleza nunca va de costa a costa.

 

Clima, ríos y afluentes

Como he comentado antes, para que exista un río, debe darse un aporte de agua con mucha frecuencia o constante. En lugares donde no llueve, no pueden aparecer ríos. Pueden existir escorrentías, wadis o elementos similares que son zonas del terreno deprimidas por donde puede correr el agua cuando se da una lluvia fuerte, pero eso no es un río.

Por ello, hay lugares en la Tierra donde no hay ríos y lugares donde abundan como son las zonas ecuatoriales y templadas. Por lo que es interesante fijarse en esos detalles. Además, ya de forma más local, las zonas de montaña más cercanas a la costa son más proclives a tener una cantidad alta de ríos y las zonas tras esas vertientes, si no se da una sombra de lluvia, suelen tener menos cantidad de ríos.

Hay varios tipos de lluvias y se dan por diferentes razones, pero lo que tienen en común es la presencia cercana de grandes masas de agua caliente que facilita la evaporación y posteriormente un enfriamiento rápido de capas de aire con agua.

En el Ecuador tenemos el Amazonas y el nacimiento del Nilo y luego, el Yangtsé o el Missisipi en Estados Unidos, son dos ríos muy caudalosos que nacen en una región donde cerca hay  sendas corrientes calientes oceánicas, además de corrientes de aire que van desde la costa al interior de la tierra, de forma predominante.

Si quieres saber un poco más sobre lluvias, corrientes de viento y marinas, puedes verlo aquí, aquí y aquí.

Cómo dibujar los ríos en nuestro mapa

Para poder estar relativamente seguros de que los ríos que plantamos en el mapa no están mal, hay que tener presente lo siguiente:

  1. Nacen en zonas altas y desembocan en zonas bajas, bien sea el mar u otro río.
  2. No van de costa a costa.
  3. Que donde nacen no sea una zona desértica, podrá cruzarla (como el Nilo), pero no nacer.

En realidad, con esto, ya sería suficiente pero también hay un detalle y es que el curso de los ríos nunca es divergente, sino convergente. Es decir que en ningún momento el río se dividirá en dos ramales independientes que además irán a desembocar a dos vertientes diferentes, sino que a un río le llegarán otros ríos, convergiendo con el.

En el siguiente dibujo se presenta un ejemplo de cómo se pueden representar

Después de todo lo contado ¿Cómo dibujas tú los ríos? ¿Tienes alguna consideración que no se ha comentado o donde mejor te viene? 

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