Si tenemos un personaje al que le hemos hecho un retrato, sabemos cómo es su aspecto, habilidades y capacidades, también conocemos sus deseos y motivaciones, nos queda ahondar un poco en su psique, conocer la parte relacionada con su estructura mental, cultural y espiritual para seguir redondeándolo. Necesitamos conocer su moral y valores.

Esto puede ser, como todo lo relacionado con la construcción de mundos o creación de personajes, todo lo profundo o somero que uno quiera o necesite. No es necesario conocer el credo y lista de valores del figurante que pasa con el paraguas luminoso tras Rick Deckard mientras este se alimenta en el puesto de comida rápida.

Pero si puede ser interesante conocerlo del grupo de personajes que van a interaccionar, del protagonista, de algunos secundarios, del antagonista (si es que es un personaje).

Moral del personaje

Se puede entender como Moral el un conjunto de normas, creencias, valores y costumbres que dirigen o guían la conducta de grupos de personas en la sociedad. Esto nos dice que hay diferentes factores que confluyen para crear esa moral y todos están relacionados con la sociedad en la que vivimos.

Trasladar esto a nuestros personajes implica ya un trabajo de ubicación de la historia que queremos contar en un contexto cultural, es decir que si nuestra historia transcurre en los años veinte del siglo XX implica la existencia de una sociedad completamente diferente a la que nos encontramos en los años cuarenta del siglo XII.

Los personajes tienen unas creencias, normas, valores y costumbre muy diferentes. Ya no hablamos de si se da en un mundo fantástico o la historia de un space ópera.

Esto nos apunta a tener al menos unas referencias. Una vez definidas, por ejemplo años veinte del siglo XX, en España, que también es importante esa ubicación más concreta, podemos comenzar a tejer la personalidad del protagonista con un unas preguntas: ¿es un personaje que está más o menos de acuerdo con la sociedad en la que vive? ¿Es de origen humilde o alto? ¿Es creyente y religioso o solo es creyente? Si no es creyente ni religioso ¿sigue alguna religión o filosofía de vida?.

Solo con esto, ya tenemos mucho de la moral porque todas las sociedades y religiones tienen normas, preceptos y mandatos. Aquellos que asumimos o entendemos que debemos seguir pueden formar parte de nuestra moral, un ejemplo clarísimo: la religión católica tiene un mandato que es «No matarás».

Eso, además en nuestra sociedad se castiga duramente por la ley. Por tanto, nosotros tenemos asumido por estos dos caminos (y algunos mas) que no debemos hacer daño a nuestros semejantes, que no está bien visto o aceptado por la sociedad e incluso que nos puede traer problemas.

Así podemos tener las líneas principales del personaje. A partir de aquí tocaría modificar, cambiar o suprimir conceptos y así particularizamos a nuestro personaje. Otro ejemplo fácil, «No codiciarás los bienes ajenos», vamos que no robarás.

Pero nuestro personaje de forma consciente y no patológicamente, considera que no es tan malo coger dinero a los ricos para repartir lo que sobre entre los pobres. Aquí tenemos una idea moral de nuestro personaje.

Podemos pensar que cuanto más se separe de los preceptos sociales nuestro personaje, más atractivo será para el lector. Puede ser, de hecho los protagonistas villanos últimamente son los que más gustan, pero también hay que pensar en que cuanto más afín sea un personaje a la norma establecida, más oportunidades de conflicto puede generar porque todos sabemos  que el devenir no es recto y es muy caprichoso con lo que nos pone delante.

Valores del personaje

Aquí presento una definición de valores: Conjunto de virtudes de una persona en cuanto a su actuación, interacción y relación con su entorno. Es decir, se trata de los valores éticos, morales, políticos, económicos y sociales que posee una persona y que le dictan qué es lo correcto y qué no lo es. ( definición obtenida de la página de OXFAM Intermón)

En ella se habla de un conjunto de virtudes, de puntos fuertes o asunciones aceptadas por la sociedad y el entorno, es decir, que la moral dará guías de cuales son los valores aceptados por la sociedad pero eso no significa que puedan existir otros valores, un ejemplo claro, los valores transmitidos por la religión cristiana y la época romana. Hay un valor de igualdad que claramente la sociedad romana no tenía como tal, pero «aquella secta» y sus integrantes sí lo tenían.

Con esto quiero dar a entender que para nuestros personajes podemos ponerles muchos valores, y que no siempre han de estar en consonancia con la sociedad donde los hemos ubicado, es más y en aras del primer mandamiento (crearás conflictos para tus personajes allá donde puedas), si hay valores que chocan con los de la sociedad, mejor para la historia.

¿Cómo puedo representar esos valores en un personaje?

En este punto no tengo mucha experiencia desde el  punto de vista de novelas pero en el campo del rol si.

Lo primero que comento, quizás es lo más obvio pero que lo estoy viendo continuamente en los cursos de escritura que estoy haciendo: muéstralo, lo lo cuentes. Un personaje al que le has atribuido un valor de compasivo, siempre será mejor presentarlo dando un abrazo a un compañero que ha perdido a un familiar y consolándolo que plantando una breve descripción y diciendo: «Pepe, compasivo, estuvo allí.»

Después, hay que tener un registros de estas cualidades y rasgos diferenciadores y definitorios de nuestros personajes importantes, así evitamos caer en inconsistencias de comportamiento e incongruencias.

Además, hay juegos de rol denominados narrativos por sus mecánicas de juego, que pueden dar herramientas para definir estos valores. Por ejemplo, en el sistema de juego CdB Engine 1Los enlaces para adquirir los libros no funcionan, así que os pongo uno donde está todo lo publicado para este juego y la gran mayoría en Paga lo que quieras. https://www.drivethrurpg.com/browse/pub/13776/Demonio-Sonriente/subcategory/31249_31483/CdB-Engine una parte de la creación de personaje consiste en decidir aspectos para el personaje, suelen ser una frase que identifique esa parte especial.

Esa herramienta se puede tomar y para el valor o valores que decidamos, podemos crear una frase que lo identifique. La ventaja que le veo, que esa misma frase puede ser puesta en el texto de forma variadas, desde una muletilla del personaje hasta una idea dejada por un secundario que lo conoce.

De este modo temenos otra parte cubierta de las múltiples caras de un personaje.