Un sillón frente al hogar

Personajes: Conflicto interno

Si ya hemos hablado sobre los problemas externos a los que se puede enfrentar nuestro personaje, toca comentar los problemas internos que puede tener o se le pueden crear a raíz de lo que va ocurriendo durante la historia. En los personajes se forma un conflicto interno.

Es una parte de los problemas a los que se puede enfrentar un personaje y gran parte de las veces está directamente relacionado con sus deseos y motivaciones, por lo que no está nada de más trabajarlos, o por lo menos definirlos con brevedad, ¿Qué quiere mi personaje? ¿Que le mueve a hacer tal o cual cosa? ¿por qué decide hacer esto o no hacerlo? son preguntas guía interesantes.

Ya se ha comentado que para conseguir personajes más redondos, complejos, siempre interesa trabajar un poco la parte emotiva y psíquica del mismo. Dependiendo de la importancia del personaje, este trabajo será más o menos profundo pero siempre habrá algo. Cuando la historia se va desarrollando, los personajes se encuentran con los acontecimientos y reaccionarán a ellos.

En la entrada de conflicto externo, planteé un ejemplo ¿os acordáis?. No pasa nada, el enlace a la entrada es el anterior y además, os lo pongo aquí

El personaje ha caído en una trampa y tiene el pié enredado entre las vías del tren. Escucha llegar un tren por la derecha y de repente, horrorizado, escucha otro por la izquierda…

En este ejemplo se habla de alguien atrapado y que le llega un tren por un lado y se da cuenta que hay otro por otro lado. Ya hablé de lo que podría ser su motivación inmediata, pero ¿qué pasa con el tren de la izquierda?. Según el ejemplo, hay dos trenes que discurren por la misma vía pero en sentido opuesto. El de la derecha es el más cercano a nuestro personaje atrapado pero el de la izquierda, si no ocurre nada, va a chocar de morros con el primero.

Bases para la toma de decisiones de un personaje

En este caso, satisfecha la necesidad inicial y salvado el conflicto externo, nuestro personaje puede tener un segundo conflicto con respecto al futuro de los trenes, o no. Veamos.

En entradas anteriores se ha hablado de motivaciones y de deseos, aspectos que pueden ser utilizados para crear conflictos internos pero en este punto, viene la necesidad de conocerlo un poco más, de tener alguna idea de su personalidad, valores o moral. Porque dependiendo de cómo hayamos imaginado eso, nuestro personaje se predispondrá de un modo u otro frente al evento.

Volviendo al ejemplo de los dos trenes. Hemos considerado que nuestro protagonista es empático y justo. Puede tener más valores o rasgos de personalidad pero con estos nos basta para que el personaje haga todo lo posible por salvar de la colisión a los dos trenes. Y si somos consecuentes, lo pondremos a dejarse la piel en ello.

Este ejemplo es muy de manual, por lo que sirve para ver de forma clara que situaciones que ocurren alrededor de nuestros personajes, siempre pueden ser una oportunidad. Utilizarlos, sin abusar ayuda a crear más puntos de interés en la historia.

Motor interno

Cuando pensemos la trama de una historia, podemos presentar los problemas de forma externa, siendo una manera fácil de crear puntos de avance, pero no siempre es necesario que el problema venga de fuera. Yennefer, la hechicera de la saga de Geralt de Rivia es una generadora de problemas nata para el brujo y el resto, pero todos esos problemas son creados por un conflicto interno que es el conflicto guía de este personaje, (al menos en los dos primeros libros de la saga y la primera temporada de la serie).

Ese conflicto interno, el deseo de poder tener hijos, hace que tome las decisiones que toma, bueno, también hay otro rasgo que la impulsa que es la avaricia frente al poder, pero realmente, el motor interno último es ese conflicto interno tan poderosos en ella.

Da mucho color conseguir plantear conflictos internos que muevan a los personajes, que no sea solo una misión o un ideal asumido, por ejemplo lo que mueva la historia. Y digo solo, porque un antagonista es algo muy jugoso y si, además del antagonista, ¿generamos choques de trenes entre personalidades?

Otra forma de incomodar a nuestros personajes, es dotarlos de rasgos o valores contrarios a la sociedad en la que viven, o que viajen a un lugar donde los usos y costumbres son muy diferentes. Con estas herramientas se pueden conseguir conflictos puntuales que se resuelven pronto y sirven para definir algún aspecto del personaje durante la historia o conflictos fuertes que puedan ser el motor para que ese personaje avance.

Por ejemplo, un personaje nada fiel en cuanto a amores y gustosamente promiscuo, viajar a una ciudad o región o planeta donde la monogamia es una religión, puede ser bastante interesante de cara a conflictos y problemas. Dependiendo del tono de la historia, estos problemas que generará pueden ser tomados como una distracción jocosa, o ser el meollo de la historia para criticar sociedades altamente inflexibles en cuanto a comportamientos.

Conflictos

Y con esto, ya conocemos los dos tipos de motores que podemos utilizar par nuestras historias, también conocemos algunas maneras para generarlos, que en realidad se resumen en una: presenta algo que se oponga al personaje y tendrás un conflicto.

Así que, ahora quedará ahondar en los elementos que mejor nos funciones en cada momento y sobre todo, no desperdiciar oportunidades que puedan aparecer a lo largo del desarrollo del personaje y de la historia.

 

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