Un sillón frente al hogar

Blog en donde puedes encontrar un maridaje entre la creación de mundos, rol, fantasía e historia. Un lugar donde descansar con tranquilidad.

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La voz de las Espadas

Y la historia de ¿cómo llegué a este libro? esta vez es un poco abrupta, más bien fue algo parecido a lo que les ocurre al elenco de personajes que aparecen en el, «yo no sabía de qué iba esto, pero al final estoy metido en ello de cabeza». La voz de las espadas es un libro que llegó a mis manos de rebote, pero parecía que debía ocurrir.

Consejos de amigos

Parece  que es una costumbre lo de conseguir lecturas a partir de escuchar consejos. Realmente no tenía pensado comprarlos, yo quería conocer a Abecrombie a través de un libro que no formase parte de una trilogía, por lo que compré Los Héroes.

El vendedor de la Casa del Libro de Logroño, a mi pregunta de ¿este libro no forma parte de una trilogía?, su respuesta fue: «no, tranquilo, es independiente». MENTIRAAAAAAAAAAA.

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El Tema del texto La cuestión profunda del escrito

Nos parezca extraño o no, cuando leemos un libro, relato, cuento, novela, vemos qué historia nos cuenta el autor, si escarbamos un poquito (a veces no es necesario), descubrimos la trama y el argumento y si está bien escrita, somos expuestos al tema del texto pero sin darnos cuenta de forma directa.

El tema y yo

He de reconocer que hasta hace bien poco, más o menos el tiempo que llevo formándome para escribir mejor, a parte de lo que estudié en BUP y COU, que veo que solo memoricé para pasar Lengua y Literatura, cuando leía un libro solo buscaba una cosa: entretenimiento, evasión. No me paraba a mirar más allá de la historia que me contaban, cómo terminaba y si me gustaba.

Pensaba «libro leído, me ha gustado. A ver qué leo ahora», y ya está. Nada más. Eso de intentar identificar cómo está escrito, la trama, subtramas, sistemas de magia o sociedades utilizadas, no pasaban por mi mente, solo un «El Silmarillion mola, ¿por qué se quejan tanto?».

Así que ni os cuento eso de descifrar el tema que el autor me presentaba en esa obra. Ahora, que considero que necesito aprender más, es cuando me pregunto ¿pero qué tema hay aquí? ¿Me he enterado de algún tema alguna vez?

Con todo esto so quiero decir que si esperáis encontrar en este artículo una forma de identificar temas en un escrito, no sigáis leyendo, que no lo va a haber. Más bien quiero presentaros una pequeña reflexión sobre lo que yo entiendo a día de hoy sobre el tema de una obra y poco más. Seguro que con más tiempo, experiencia y bagaje, podré completar esta entrada de blog.

Las aguas del fondo

El tema literario de una obra es la idea subyacente a toda ella, es el concepto último que impregna todo el texto y que es lo que el autor quiere presentarnos.

Yo lo quiero ver como el agua que hay al fondo de un pozo. Esa agua, está ahí, baje o no el cubo, se limpien las paredes de vegetación o no e imprime de una sensación de frescor todo lo que hay.

Cuando te acercas a el, sabes que está allí porque puedes olerla, sentirla, escucharla si cae algún guijarro y no es necesario que la toques y la veas para asegurarte de que está. Así es un tema bien presentado, algo que engloba todo lo que se lee.

¿Hay un tema solo en el escrito?

Por lo que he leído de la cuestión, ya que la experiencia la tengo que realizar, no siempre hay un tema solo, sino que es posible que haya varios. Es verdad que si hay varios, tienen que tener algo el común y seguro que realmente habrá uno con más peso que el resto, un tema directriz por llamarlo de alguna forma.

Tipos de temas

Hay una cantidad ingente de temas, tantos como puedas imaginarte tu. Pero también he de decir que no hay nada nuevo bajo el sol, que son los temas que conmueven a la especie humana desde que es una especie sintiente e inteligente y con un lenguaje.

Por lo que no creo que podamos esperar novedad alguna en esto cuando cojamos el siguiente libro.

Estos se pueden expresar en forma de una palabra, amor, odio, miedo, envidia, dolor… o en una frase corta, amor al prójimo, odio entre iguales, miedo a lo desconocido, envidia de poder, dolor ajeno… e incluso con una frase un poco más elaborada, pero corta. Si un tema de una obra lo expresas en un párrafo tan largo como el que estás leyendo, o no es el tema o no sabes como resumirlo.

¿Es necesario identificar el tema?

No creo que sea necesario determinar el tema de un texto si eres un lector que buscas entretenimiento. Yo me he pasado más de veinte años sin hacerlo, los libros me han gustado y han realizado su función. PEEERO si eres curioso o si quieres saber más de la obra que tienes entre manos, siempre es interesante y a veces necesario determinar el tema o lo temas que TU como lector has detectado en el libro.

Porque esta es otra de las cuestiones interesantes, que el autor haya sido consciente de plasmar un tema y considerarlo principal o importante y algunos lectores no lo consideren así, tomando otro tema como principal.

Para concluir, os dejo aquí dos enlaces a dos artículos donde también abordan esta cuestión.

Midian: Vientos Circulación atmosférica

En entradas anteriores hemos tratado aspectos de la atmósfera de Midian, su composición y los efectos de la luz sobre ella, dando como resultado un color determinado al cielo y ésto influenciando en la vegetación. En esta entrada vamos a fijarnos en otro elemento de Midian, los vientos.

Y vamos a comenzar con la circulación de esa atmósfera, una de las consecuencias más importantes de la temperatura.

Temperatura

Partiendo de la base de que Midian se encentra a una distancia idónea de su estrella para albergar vida, podemos pensar que presentará cosas equivalentes, sino iguales a la tierra que conocemos.

La cantidad de calor que se acumula en el aire por la incidencia de los rayos solares, se puede llamar temperatura. Esta temperatura varía a lo largo del tiempo en los diferentes puntos del planeta. A lo largo del día, las temperaturas altas las tenemos alrededor del mediodía mientras que las más bajas se dan justo antes del amanecer.

También según donde nos encontremos hay variación, en el ecuador y cerca de las grandes masas de agua, la temperatura es más alta. Mientras que si nos acercamos a los polos o subimos de altura por la presencia de montañas, esa temperatura va bajando.

Todo lo comentado anteriormente se da en la tierra, gracias a su inclinación del eje de rotación, un detalle que no tenemos en cuenta casi nunca y que damos por sentado. Es decir, que porque la tierra se encuentra inclinada 23,5º respecto al plano solar, tenemos las estaciones que tenemos y la identificación de regiones polares y ecuador, por la temperatura existente a lo largo del año.

Pero en Midian, este ángulo de inclinación, que existe, es más pronunciado, en concreto es de 56º ¿y qué implica esto? pues bastante. Esta inclinación más pronunciada que en la tierra, provoca que la incidencia de la radiación solar sea diferente y la localización de las regiones polares y ecuatoriales cambie.

De tal forma que si en la tierra había dos regiones polares y una ecuatorial, en Midian es al revés, hay una región polar central localizada en el ecuador de la esfera y las regiones polares tienen clima ecuatorial. Un sindios, pero correcto.

Polo central y casquetes ecuatoriales

Si nos paramos a pensar un poco esto, aquí hay chicha de la buena. Todo al revés de lo que conocemos. Eso si, las estaciones se mantienen, hay primavera, verano, otoño e invierno y estas estaciones se presentan del mismo modo que en la tierra, el invierno austral se corresponde con el verano boreal.

De cara a la temperatura, este cambio implica que en la región ecuatorial se va a dar un cinturón de hielo que circundará todo el planeta y al ser un planeta con mucha masa de agua, podrá provocar que los hemisferios estén incomunicados, eso si, dependiendo del nivel tecnológico de las sociedades que vivan en cada uno.

Pero además, la circulación de los vientos y las corrientes oceánicas se van a ver afectadas de algún modo.

¿Hay más sorpresas?

Quedan dos aspectos a tener en cuenta, uno de ellos es la polaridad de campo magnético. Realmente que esté el norte en el mismo punto que en la tierra en la actualidad o no, es algo muy menor en comparación con lo anterior. Por comodidad propia, el norte estará donde está ahora en la tierra.

La velocidad de rotación de Midian, es decir, la duración del día ¿podría ser diferente a la de la tierra? por su puesto que si, pero no va a ser así por dos razones, la primera, porque al hacer los cálculos para saber cuánto dura un día en este planeta, me salió 24 horas.

Y la segunda razón, que con tantas cosas cambiadas y de importancia, si encima hago que el día sea más largo o más corto, a mi se me colapsa la mente y creo que haría más complicado la escritura.

Vientos

Si he comenzado con la temperatura es porque tiene relación directa con la dinámica de los vientos. La luz sola no incide de igual modo en la superficie del planeta (de ahí la inclinación) y eso provoca que se generen zonas de altas presiones y bajas presiones.

En la tierra, las zonas donde incide más el sol es en el ecuador, que llegan de forma casi perpendicular. Este aire caliente asciende a capas altas porque pesa menos y con este ascenso, arrastra aire frío de las regiones tropicales creando un cinturón de bajas presiones.

A su vez, en los polos, la incidencia en menor y hay más aire frío, que da lugar a altas presiones, a aire pesado. A partir de estos dos puntos importantes, se crea la circulación en capas altas del aire, creando los vientos predominantes. En Midian los vientos son diferentes.

Por la inclinación, la región ecuatorial es la zona más fría del planeta y en ella es donde se genera un cinturón de altas presiones, un lugar donde predomina el aire frío y los polos es donde se dan las bajas presiones por la alta temperatura del viento.

Esta configuración provoca que el movimiento de las grandes masas de aire sea al contrario que en la tierra.

En este vídeo de Artiflexian explica un poco cómo definir esta circulación atmosférica en un mundo creado.

Importancia de estos vientos en el worldbuilding

Pues como todo es relativo. Si buscas fundamento en tu mundo, explicaciones a lo que ocurre y además te gusta dejar los cabos más o menos atados, puede interesar cómo funcionan las corrientes de viento.

En el caso que tu mundo sea como la tierra, el trabajo lo tienes bastante avanzado y esta página además explica muy bien cómo son.

Si tu mundo es submarino, también te interesaría conocer los vientos existentes porque tienen importancia en cómo se comportan los mares y océanos, en sus corrientes.

Y si haces el mundo a tu manera, como Midian, interesa más conocer cómo serían los vientos en ese planeta por varias razones, pero las de más peso desde el punto de vista general son, el comportamiento de las corrientes marinas y la navegabilidad.

Varias cuestiones interesante del viento

A ver, antes de seguir vuelvo a recordar lo siguiente (como un mantra): «Todo lo que se desarrolle ne worldbuilding no tiene por qué aparecer en el escrito«.

En el caso de la navegabilidad, el ejemplo claro de su importancia lo tenemos en el descubrimiento del continente americano.

Si tu novela de fantasía requiere de la navegación a vela, puedes hacer que los barcos vayan donde quieran, sin tener en cuenta esto o puedes ver qué rutas marítimas son viables y cuales no, sin meter magia por medio.

Y conociendo esto, hay muchas cuestiones que se pueden considerar como por ejemplo, el descubrimiento o no de un terreno por parte de una cultura.

Por ejemplo, el Mar Angosto que separa Poniente del continente grande de Canción de Hielo y Fuego es un espacio donde los vientos y las corrientes facilitan el tránsito entre ambas costas, por lo que hay intercambio cultural, de mercancías y facilitó la llegada de los Primeros Hombres a Desembarco del Rey, con la consiguiente conquista.

De esta forma puedes crear historia y dar explicación sin utilizar la magia de por qué hay un tipo de especie pensante en dos continentes separado por mar.

Como podéis ver, puede ser interesante conocer un poco los vientos en general, y ya no me meto en los vientos locales, los de mar a tierra y viceversa, eso será cosa de necesidad mayor en realidad.

 

Reto de lectura para el 2020 o cómo repetir el reto de lectura 30 en 12

El año pasado, al poco de comenzar este blog, pensé en crear una entrada donde presentaría un reto de lectura. La idea inicial consistía en darle un repaso a mi biblioteca y buscar una forma de motivarme para leer más y leer libros que tengo cogiendo polvo.

Ese reto cristalizó en una lista de treinta libros que tomé de las estanterías y publiqué en goodreads para hacerle seguimiento. Quería leer y disminuir la pila de pendientes. La entrada es esta: Reto 30 en 12.

El seguimiento a dicha entrada llegó casi en invierno con otra entrada, ésta, donde hacía balance de cómo iba. Realmente, tanto en números como en el propósito inicial no iba nada bien, pero estaba contento.

Resumen final del 2019

Bien, pues he de decir que de los planteados inicialmente y que la lista se puede ver en la segunda entrada, me terminé de leer siete (Imperio final, La espada del destino, El último deseo, El nombre del viento, La voz de las espadas, Legión y El alma del Emperador, El halcón maltés), luego me leí tres comprados en el 2019 (Ocho millones de dioses, Entre extraños y El sueño del otro).

Como podéis ver, me faltaron nada más que veinte libros para completar el reto, nada… una miajilla. Si nos centramos en los números, solo se puede decir que no me fue nada bien y que se nota que eso de hábito de lectura no tengo, y es cierto.

Lo perdí tras dejar el doctorado, entrar a trabajar con un horario nada flexible y quizás lo que más ha influido, ha sido el ser padre. Hasta la fecha, llevo mucho tiempo sin ser capaz de centrarme en una cosa más de diez minutos, por lo que es difícil crear ese hábito tan sano y necesario para todos, pero especialmente interesante para los escritores o aprendices de juntar palabras.

Ganancias del reto

Pero en realidad no me fijo en esos números, me fijo en que he sido capaz de leerme diez maravillosos libros, cuando antes terminar un artículo del periódico era un esfuerzo titánico.

Además he leído, al menos un libro de cada uno de los exponentes actuales de la fantasía, cosa que me ha venido genial para salirme de los clásicos, que era lo que conocía hasta el momento.

En conclusión, que me ha venido muy bien. Si bien todavía no tengo ese hábito de lectura, si es cierto que me acuerdo todos los días (tanto por mi mismo como por mi calendario) que tendría que leer un poco. Y ¡hasta lo echo en falta!

Año 2020

¿Y qué tengo pensado para este año? En principio, tengo que seguir con la lista de goodreads, mantener los que no me he leído del año anterior e intentar tener la fuerza de voluntad necesaria como para no añadir más libros.

Por ello tengo que ser bastante fiel a lo planeado con anterioridad, mantenerme recto en mis objetivos y por lo que más quiera, ¡ No pasar por la Casa del libro o Santos Ochoa!, algo harto difícil porque son dos lugares preferidos a los que me acerco cuando no tengo nada que hacer.

Pero además de todo esto, hay algo que voy a hacer, que me he apuntado de cabeza y es un juego propuesto por Javier Miró donde cada participante puede cuantificar los libros leídos por él mediante un conjunto de puntos. La entrada donde se explica todo esto es la siguiente.

En ella podemos ver una forma amena y un tanto diferente de plantearnos la lectura, y además, si eres capaz de leer más que Javier, que el año pasado se volvió a zampar cien libritos, te llevas un regalo.

Yo se que no lo voy a conseguir, por el momento no soy capaz, pero todo llegará. Si es cierto que la forma de dar puntos está pensada por Javier para incentivarse a el en determinados aspectos de su forma de elegir libros y pero la fuente de la idea es muy buena, porque cada uno puede modificar los puntos en función de gustos y necesidades.

Yo voy a seguir la forma de puntuar propuesta porque inicialmente mi objetivo es intentar leer esos treinta libros, no conseguir chorrocientosmil puntos.

El siguiente paso en el reto de lectura

Así que en una entrada posterior, si os interesa, pondré el enlace a goodreads para que podáis cacharrear entre mis gustos literarios y sobretodo, pondré una lista con los libros para este año.

Además procuraré reseñarlos todos y añadir los enlaces a la lista por si hay interés en conocer mi opinión sobre ellos.

Bueno, ¿Y vosotros qué planes de lectura tenéis?

Personajes: Deseo Algo necesario para ser creibles

 

Todos queremos algo, todos tenemos un deseo, dos o infinitos y nos movemos de una forma u otra para poder satisfacerlos. Algunos son tan sencillos como comer algo en un momento determinado (bueno, vale, se suele llamar antojo, pero es lo mismo) pero otros pueden ser tan complicados como ser un escritor que una las virtudes de …….. (póngase el autor que más se desee) y los personajes de una novela también tienen deseo.

Y esas sensaciones, esas ideas motivadoras, son un motor importante para nuestra vida. Un parte importante de las acciones que llevamos a cabo, de las decisiones y de las elecciones están motivadas, influenciadas o desencadenadas por nuestros deseos. Entonces ¿por qué no tener en cuenta el deseo para nuestros personajes?

Motivación y deseo ¿van de la mano o se encuentran esporádicamente?

Para que un lector se quede en el libro que tiene entre sus manos, para conseguir que siga pasando páginas, hay que cuidar varios aspectos. Entre ellos la creación de los personajes principales. Ya he ido comentando anteriormente aspectos y el deseo de los personajes entronca con sus motivaciones y las obligaciones.

Como ya he dicho en la entrada que te he añadido antes, las motivaciones empujan a la acción al personaje y una motivación se forma por la interacción de varios factores, entre ellos el deseo.

Y es que puede ser uno de los factores más determinantes a la hora de crear una necesidad y conseguir motivar a alguien. Por eso es muy interesante, diría necesario, tener presente los deseos del personaje, al menos los relacionados con las motivaciones que le empujen en la historia.

Con tener un deseo definido es muy posible que sea suficiente para nuestros personajes . Por ejemplo, si tenemos un personaje que es un administrativo gris que no están nada contento con su trabajo, queda patente que un deseo creíble es “cambiar de trabajo”, incluso puede ser simplemente un «salir de aquí, da igual a donde.”

Con esta idea, ya nos queda claro cómo puede actuar nuestro administrativo si encuentra una oferta de trabajo que entra escrita en un papel viejo, arrugado, con tinta marronácea y letra caligrafiada, por debajo de su puerta después de llegar a casa de un gris y aburrido día en la oficina.

Tipos de deseos

Los deseos pueden ser muy variados, aunque realmente se pueden clasificar en dos tipos, deseos conscientes y deseos inconscientes.

Los deseos conscientes son todos aquellos que tenemos presentes en nuestra mente y somos conscientes de su presencia, así como de su acción sobre nuestras decisiones. Si pasa algo acorde con esos deseos, normalmente actuamos en consecuencia a ello y nos alineamos con ese plan de acción.

En los personajes, los deseos conscientes son aquellos que son dichos o insinuados claramente por la narración y además son los que ayudan al lector a prever cómo reaccionará frente a problemas y conflictos que choquen de forma directa contra dichos deseos. Este tipo de deseos son creadores importantes de motivaciones.

Es fácil actuar contra un deseo consciente, siempre que valoremos las consecuencias de seguir ese deseo, por ejemplo, en un diabético de tipo II goloso, el deseo de comer un donut de chocolate recién hecho, es muy fuerte pero las consecuencias son graves, por lo que puede actuar contra dicho deseo, con esfuerzo, pero puede.

Además es muy fácil justificar decisiones tomadas acorde con estos deseos, ya que muchas veces son decisiones que se alinean con las motivaciones, por lo que todo va correcto.

Toma uno de aquí, que seguro te sirve para tu personaje

 

Deseos ocultos

Pero ¿qué pasa cuando nosotros nos encontramos haciendo algo que visto desde fuera no es coherente con lo que se espera? ¿Qué pasa cuando un personaje hace algo completamente inesperado, no relacionado con las motivaciones del mismo y sin explicación alguna?

En el caso de nosotros, es algo bastante complicado de explicar, porque hay miles de variantes y de información que nos llega en todo momento, por lo que no se puede dar una explicación rápida de por qué tal o cual persona, tan normal, ha decidido romper con todo el mundo y marcharse a Turruncún de abajo a vivir como un ermitaño.

Incluso esa misma persona puede que no tenga ni idea de por qué, pero seguro hay algo oculto que ha actuado en un momento determinado.

En cuanto a los personajes, es más fácil de explicar (creo yo), o el escritor ha metido la gamba mientras escribía o existe un deseo oculto fuerte que no conoce el personaje y provoca que tome esas decisiones aparentemente sin razón. Un post sobre este tema en Centauro de Orión, habla sobre ellos y es muy interesante.

Bien, pero yo, como autor, ¿cómo se qué mis personajes tienen algún deseo? La primera forma que se me ocurre, si no han sido presentados en la ficha de personaje, es intentar ver qué motivaciones presenta dicho personaje en la historia y a partir de dichas motivaciones escarbar un poco para poder ver qué deseos pueden justificarlas.

Por ejemplo, yo tengo a Caius Malabarner, un piloto espacial freelance, con bastantes deudas, asentado en la región, acomodado al trabajo y cansado de realizar siempre las mismas rutas de transporte en el subsector Andrómeda, su motivación para trabajar en este subsector es la libertad que daba ser el patrón de una nave.

En su última entrega de mercancía le ofrecieron llevar a un pasajero. El destino, un planeta casi fuera del subsector y que no está dentro de las rutas ni principales, ni secundarias. El dinero que le ofrecen por el transporte no llega ni a cubrir los gastos del viaje pero el acepta casi sin pensárselo. ¿Por qué?.

Veamos un poco lo que tenemos aquí, algo creado a vuelapluma. Caius es un piloto con ganas de ser su propio jefe, que es bueno pilotando naves, también tenemos a un Caius cansado de la rutina aunque asentado en un lugar donde conoce los riesgos, las rutas. Caius es un personaje que tiene todo hecho pero una insatisfacción y parece creciente.

El hecho de estar aburrido ya implica un deseo claro de cambio, por lo que sería ya razón suficiente para embarcarse en esa aventura, de viajar a lo oscuro del subsector. Pero debe haber algo más para marcharse sabiendo que no le va a sacar rentabilidad suficiente al viajero y no se puede decir que esté holgado de dinero.

Aquí,las razones de su decisión pueden que sean muchas y diferentes. Sin conocer más de su historia previa, no podemos saber si hay algún deseo oculto que él mismo desconoce, el que haya sido quién le ha empujado a tomar la decisión.

Relato corto Corre pajarito, corre.

Seguía con cuidado a la mujer que tenía delante. No quería ser brusco por lo que se deslizaba con cuidado o empujaba despacio para abrirse paso. Los transeúntes al ver su cuera de ante y el tahalí con el florete, símbolos inequívocos de la guardia de la ciudad le ayudaban a desplazarse de ese modo. «Más vale que ese pajarito no se me escape».

  Los olores a orines, el chapoteo y la humedad que traspasaba la suela de la bota de cordobán le ponía la piel de gallina. Miraba con cuidado entre los transeúntes. La luz resbalando en los cristales de las tiendas y en los charcos, provocaba que entrecerrase los ojos. Un dolor leve nació e sus sienes, como si el pañuelo anudado apretara más que esta mañana. El fieltro húmedo pesaba, las alas del chambergo caían a ambos lados.

El golpeteo de la funda del florete contra el muslo le recordaba que debía tener cuidado porque podía engancharse con algún faldón de los tenderos o peor aún, cruzarse con otra arma y provocar un duelo no deseado.

  El rumor de pasos, golpe de cascos y roce de ruedas con el empedrado le impedía saber si su objetivo aligeraba el paso o corría, por lo que buscó un hueco entre la gente que tenía delante intentando observar a su presa mientras se mordía el labio inferior. Aguzando el oído, notó como el ritmo de la calle cambiaba levemente. Hacia su izquierda. Dio un respingo y corrió hacia donde había escuchado el deslizar de pies, el roce de una capa corta de cuero con la esquina y el leve chasquido del borde al viento.

  Sus pasos resonaron en esa calle generando un eco húmedo, sordo, corto. El dolor descendió a la nuca y los músculos del cuello se le tensaron. Un latigazo gélido recorrió media espalda pero miraba atentamente al frente. Olisqueó un momento. El orín no estaba, la menta mezclada con jabón le llegaba junto con roces suaves de ropas colgadas.

  A varios metros la silueta que ya se había aprendido se insinuó entre las sábanas, como un artista tras el telón. Y desapareció. Corrió agarrando el pulido pomo del arma y apartó con la mano libre el falso telón. La fuerza provocó un chasquido, un rasgar y quedó envuelto en una blancura mentolada. Cuando consiguió quitarse la sábana de encima pudo ver a una anciana sentada en un taburete, la capa de la joven frente a sus pies.

—Hijo —con voz temblorosa le interpeló. —¿Qué busca un joven guardia por este arrabal? —En su mirada se dibujaba la sonrisa que no aparecía en su rostro mientras jugaba con un lapislázuli de su colgante.

—¿Ha visto pasar una joven, pequeña, de pelo rubio, con esta capa? —dijo mientras pateaba la tela oscura del suelo.

—Estos ojos viejos no mantienen la luz como antes, pero mis orejas no me engañan. —apuntilló mientras señalaba hacia su derecha, hacia una puerta entreabierta de una bajera. Salió corriendo mientras maldecía.

Su primer día en la guardia no fue en absoluto como había deseado y que se le escapase esa ladronzuela le dolió más en el orgullo que en la pierna rota con la que terminó por no mirar donde pisaba cerca del puerto.

Mapas y dibujos, ¿herramientas de escritura?

En el poco tiempo que llevo escribiendo, para mi por ahora, me he dado cuenta que muchas veces solo con la idea no llego a enterarme de donde estoy. Eso ha provocado que me ponga a esbozar mapas y dibujos de lugares para ubicarme.

Imaginación y composición de lugar

No se muy bien cómo trabajarán otras personas, si con su imaginación es suficiente o buscan imágenes y lugares en fotos. Yo necesito sacar los lugares a un papel para poder enterarme de dónde se ubican los personajes, las posibles escenas e incluso, para poder mejorar las descripciones de las mismas.

No soy muy bueno para las medidas de longitud y las distancias, por lo que se me hace difícil ponderar, por ejemplo, cómo de alto es un edificio, cuanto puede ocupar una iglesia o incluso la superficie de un campo de fútbol. Eso hace que no me sienta seguro con la descripción de las ubicaciones, por lo que recurrir a mapas y dibujos es algo que se presenta casi necesario.

Además me viene muy bien para fijar zonas del escenario que puedan ser importantes para el relato y que se mantengan «inalterables», es decir, que si he localizado la panadería a dos casas de la iglesia y en esa panadería tengo pensado que haya un asesinato, al localizarla con precisión, disminuyo las posibilidades de que esté bailando por todo el pueblo y que siempre haya la misma distancia.

Procastinar trabajando

El hecho de que necesite esas «ayudas», hace que invierta bastante tiempo con dibujos y bocetos. Pero no solo con eso, sino que me dedico a andar por la red, por lugares pocos sospechosos de generar problemas de productividad, como puede ser Pinterest ( este tablero mío o este otro) o el propio google maps, por lo que puedo estar mucho tiempo buceando por la red de redes.

Eso hace que se pueda plantear la pregunta ¿hacer mapas y planos puede ser una forma de escaquearse de lo que toca hacer, que es escribir?

A esto hay una entrada en el blog de Centauros de Orión, que se titula «Dibujar mapas también es escribir«, que plantea qué implica hacer estos esquemas al autor. Yo estoy bastante de acuerdo porque realmente lo veo más como una herramienta, como he comentado antes pero tiene un gran riesgo, que es perderse en la profundidad de campo o de detalle.

El esbozo de un mapa (un poco desenfocada la foto) de una región donde quería localizar un relato…

Detalles, detalles, ¿hasta dónde?

Este apartado lo he titulado con dos palabras contradictorias y ¿por qué?, sencillo, porque este tipo de trabajo tiene un reverso oscuro que te puede atrapar engañándote de una forma muy sibilina y es haciéndote creer a ti mismo que todo lo que dibujes, plasmes en el papel, es necesario. ¡ERROR! no es necesario todo, una parte si, el resto PUEDE ser útil. Recalco la palabra «puede» porque es una posibilidad, porque quiero dar a entender que no siempre servirá par algo más que el gusto de ver un mapa con todos los arbolitos dibujados o con todos los picos de una pequeña cordillera con un nombre o con todos los listones del suelo de la taberna delineados.

Yo soy amigo del detalle en estas cosas, me da seguridad tener todo bien atado, hasta para los planos que preparo para partidas de rol, pero soy consciente que hay partes del pueblo en el que estoy trabajando, por ejemplo, que me basta con saber que es una herrería y no necesito saber el árbol genealógico de los dueños de la misma, por muy tentador que sea esa coletilla que aparece en la mente… «por si acaso…». NO, es necesario saber dónde parar.

Una manera de ayudarnos a parar es crear una lista de los elementos indispensables en el plano o dibujo, los que son necesarios si o si, luego de los importantes, que suelen ser elementos cercanos o complementarios a los necesarios y por último, los útiles. Después comenzar a trabajar con esas listas en ese orden. Así se puede reducir esa vocecita que siempre nos empuja a poner más y más.

Herramientas útiles pero no imprescindibles

A mi me encantan estos dibujos y como he comentado antes, se me hacen necesarios pero entiendo y considero que, en realidad, solo son una herramienta más de la que podemos echar mano en cualquier momento. Por ello no es necesario obcecarse en tener que dibujarlo todo, a veces con tener una foto de un paisaje sacada con nuestra cámara o por internet, sobra y además así disminuimos el tiempo invertido en esto para poder ponerlo en otra parte como puede ser planificación o escritura.

Por tanto, considerar los mapas y dibujos como tal, aunque para mi tienen un extra y es que pueden servir como acicate para crear más historia u otras historias. No descartéis el poder de la imaginación junto con la potente pregunta ¿Y si…? mientras miras un mapa, plano o dibujo.

Las ideas puede saltar desde ese lugar a tu mente, a veces hasta de forma inconsciente y después de un tiempo, esa idea crece y te lleva de nuevo al dibujo.

Y vosotros, ¿abusáis de los dibujos, mapas, esquemas? ¿tiráis más de internet? ¿o quizás pensáis que eso de garabatear en un papel no es escribir?

Relato: Hambre

Esta entrada la saco en miércoles porque dentro de la planificación caótica de entradas para el blog, había asignado este día de la semana para relatos.

He comenzado el curso de Literatura Fantástica I de la Escuela de Escritores y en la tarea de la semana pasada presentaron un supuesto y tras leerlo y pensarlo, me salió el siguiente relato:

«Allí estaba, entre la oscuridad, agazapado. Esperar no era lo suyo, pero sin patas, piernas o alas, poco podía hacer para moverse. Llevaba más de doscientos años donde se encontraba en estos momentos y aun estando aburrido del lugar, no era de los peores. Tenía hambre, pero esa hambre era profunda, pesada, insaciable. Pasaba el tiempo regodeándose en ella, no tenía otra cosa mejor que hacer, aparte de ubicarse con su imaginación en una mansión de un gran terrateniente adinerado, en una urna de cristal fino con una luz tenue y a la vista de todos.

La biblioteca del templo estaba seca, bien acondicionada y con polvo. La puerta se abrió torpemente por su falta de uso, los goznes secos no ayudaban al intruso. El acólito entró despacio e intentó cerrar la puerta de la forma más silenciosa posible, tenía hambre de conocimiento y esa noche esquivó todas las dificultades hasta llegar a su meta. Encendió un candil y con excitación contenida comenzó a moverse entre los largos estantes llenos de libros. No era la primera vez que se colaba a hurtadillas en ese lugar pero tampoco lo conseguía con la frecuencia que su mente le instaba. La última vez, antes de tener que marcharse, había encontrado un libro que le cautivó. No sabía por qué, pero la forma del lomo, el color de la piel y las letras doradas que estaban en el mismo le llamaban y hoy quería leerlo, deseaba una aventura. No tardó en localizarlo. Lo tomó y se acercó a una de las dos mesas dispuestas para consultas. Con un deseo casi desbordante abrió el libro.

Notó como era movido, por fin una presa. Las manos fuertes, algo sudadas y de piel suave le recordaban a un humano joven. Esos eran los más jugosos, Con intranquilidad notó como era posado en una mesa y sintió volar sus páginas. Había sido abierto y despertado de su letargo. Tuvo que controlarse para no devorar esa mente joven en un santiamén o cometer algún error que hiciese que su presa se fuese. Se introdujo despacio en sus recuerdos y comenzó a beberlos poco a poco, a saborearlos y a mezclarlos. Según los iba creando nuevas páginas de historias al final de las ya presentes, iba borrando los recuerdos de la mente. Tras un rato no se pudo aguantar, su hambre era descomunal y comenzó a sorber con fuerza recuerdos cercanos, sentimientos, sensaciones, a captar los miedos más ancestrales y personales del pobre desdichado, a robarle los recuerdos de la tierna infancia y los placeres imaginados, o no tan imaginados, con la celadora jovencita e inocente.

Cuando terminó, se cuidó de darle solo una orden efímera en esa mente completamente vacía y que solo sabía comer, dormir y defecar. Que le devolviese a una estantería.

El acólito, o mejor dicho, la carcasa de huesos, músculos, piel y vísceras en lo que se había convertido, dejó el libro en un estante y después, babeando, simplemente se quedó mirando a la puerta.»

Después de que los compañeros opinen y los profesores valoren y comenten, he decidido intentar aplicar las sugerencias y volverlo a escribir. El resultado ha sido el siguiente:

» Allí estaba, entre la oscuridad, agazapado. Esperar no era lo suyo, pero sin patas, piernas o alas, poco podía hacer para moverse. Llevaba más de doscientos años donde se encontraba en estos momentos y aun estando aburrido del lugar, no era de los peores. Tenía hambre, pero esa hambre era profunda, pesada, insaciable. Pasaba el tiempo regodeándose en ella, no tenía otra cosa mejor que hacer, aparte de ubicarse con su imaginación en una mansión de un gran terrateniente adinerado, en una urna de cristal fino con una luz tenue y a la vista de todos.

La biblioteca del templo estaba seca, bien acondicionada y con polvo. El roce de la puerta con el suelo, en los goznes puso le puso en alerta. No podía ver pero si había conseguido expandir su consciencia de forma que fuese capaz de notar cambios de temperatura, presión y ondas sonoras. Tenía claro que entraba alguien.

Tardó un tiempo hasta que notó como el aire cercano se iba calentando. Alguien se acercaba con una fuente de calor y era momento de preparar sus habilidades intrusivas. Había llegado a conocer muchas formas de sondear pero la más eficiente hasta ahora era un ataque directo. Esperó a notar el calor de la vela cerca de su lomo. Había aprendido algunos trucos para acercar más a sus presas y retenerlas el tiempo suficiente como para poder sondear. Fue enturbiando las letras que había en el lomo, opacándolas, envejeciéndolas para que el incauto tuviese que estar más tiempo mirando para descifrarlas.

Parece que el truco volvió a funcionar porque la fuente de calor se quedó parada y notaba cómo aumentaba según se le acercaba. En ese momento lanzó un zarcillo invisible hacia la zona de la luz, donde deberían estar los ojos, nariz o frente de la presa. Notó como acertaba y se introdujo con rapidez en la consciencia superficial y empezó a rebuscar.

Captó la imagen que tenía el hombre de si mismo, también descubrió su juventud y su curiosidad, casi tan fuerte como su hambre. Reconoció un anhelo y con rapidez, aclaró las letras del lomo y apareció un título, “La sabía de dríade para enamorar.”

Notó como unas manos sudorosas, fuertes y juveniles lo tomaban con fuerza. El tirón que sintió y la sensación de ingravidez al ser transportado le hizo apretar un poco más en el subconsciente del acólito, le había dado tiempo a leer en sus recuerdos tempranos. Leyó un rápido pensamiento de incomodidad, de presión y tuvo que controlar su propia ansia o esta jugosa presa se le podía escapar.

Cuando se sintió sobre una mesa, tumbado y sus hojas comenzaron a voltearse, supo que ya lo tenía. Ahora tocaba empezar a alimentarse despacio, de los sueños y recuerdos agradables para servírselos en forma de historias eróticas. Después de unos pocos minutos, notó como sus hojas se movían con más rapidez y los pensamientos del acólito se diluían porque se estaba concentrando en lo que él le estaba sirviendo. La tentación era muy fuerte, demasiado, empezaba a cansarse de controlar su ansia, su hambre.

Tiró fuerte de los recuerdos, devoró sensaciones y borró pensamientos. Se abalanzó sobre los miedos. Los masticó, paladeó. Engulló los anhelos. Vio cómo dentro de su mente, cada vez más espaciosa, se formaba una nube negra de miedo, comprensión y desesperanza que le deleitó. Lo más suculento para el final.

Cuando terminó, seguía con hambre pero no dolía. Antes de soltarlo, lo utilizó como una marioneta poniendo la imagen de cómo debía dejar el libro en la estantería que está en frente de la puerta.

Después, mientras descansaba en su nueva posición, pudo notar el ruido del cuerpo al caer.»

La diferencia radica básicamente en el narrador utilizado. En el primero he realizado un salto de punto de vista y además un cambio de narrador, de forma que hay un salto importante y brusco entre el primer párrafo y el segundo. En el segundo relato, se ha reescrito manteniendo el punto de vista del libro.

A mi me gustan los dos, quizás más el segundo tras entender que el salto brusco no ayuda a la comprensión del relato ¿y a vosotros?

El nombre del viento

Un título poético y un tanto enigmático que, reconozco, compré hace bastante por error. Si iba buscando otro, La sombra del viento de Zafón y me colé. Se quedó en la estantería.

A principios del año me propuse leer mas y centrarme en la fantasía, por lo que miré mis estanterías y revisé un poco en internet qué autores eran punteros en estos momentos porque realmente no sabía por dónde estaba el mundillo. Descubrí que tenía a todos, así que comencé a leer por Sanderson, solo un libro, luego pasar a Rothfuss y después a Abecrombie porque Martin ya me había fumado tres libros de Canción de Hielo y Fuego. Y así fue, leí Imperio final y tuve que tirar de mi fuerza de voluntad para no seguir con los siguientes libros de Nacidos de la bruma, pasé a El nombre del viento y cuando lo terminé, me faltó tiempo para ir a la librería y comprarme El temor de un hombre sabio y La música del silencio, aún con la advertencia expresa del propio autor con respecto a este último.

Este libro también está incluido dentro de mis 30 en 12.

El libro

El libro que me he bebido, porque no se puede decir de otra forma y últimamente me está pasando con varios, es la decimosexta edición de bolsillo de tapa blanda, de enero de 2015.

Autor: Patrick Rothfuss
Traductora: Gemma Rovira Ortega
Editorial: Penguin Random House, en Debolsillo
Edición: Tapa blanda, 876 páginas.

La historia de un hombre de pelo rojo como el fuego y que aprendió a tocar el laúd viendo a su padre tocar. La historia de un jóven edena ruh avispado que con sus agudos ojos y afilada mente quería aprender todo lo posible, incluso la magia de las palabras.

Un chaval que tuvo la desgracia de tener unos padres inteligentes, curiosos y sin miedo que querían saber más sobre el pasado que el resto de la gente. Esa curiosidad fue lo que le obligó a conocer una dura realidad: la lucha por la supervivencia.

Kote es un hombre que vive y regenta una humilde taberna en un un pequeño pueblo, con un compañero joven llamado Bast, que más bien es un discípulo, y que quiere estar alejado de todos y todo.

Un día llega un viajero a la taberna de la que es dueño Kote y tras unas breve palabras, algo ocurre. Ese viajero no es uno cualquiera sino que es un Cronista, Deevan Loches, que busca recoger todas las historias en volúmenes para que no se pierdan y ha seguido unas pistas buscando a Kvothe, un hombre muy famoso por sus jestas y sus fechorías. Está seguro que ese tabernero pelirrojo que tiene delante es la persona que está buscando y está muy deseoso de conocer su historia, porque hay mucha leyenda alrededor de su persona, cosa a destacar de alguien que todavía sigue vivo.

La historia

Realmente estamos frente a un libro que es la primera parte de la biografía de un personaje, Kvothe, que es contada por el mismo. La historia se puede dividir en tres partes, su vida como artista ambulante con sus padres, sus penurias en la ciudad llamada Tarvean y su vida en la Universidad después de conseguir salir de los tugurios de esa gran urbe. La llegada a la ciudad es traumática y lo sucedido es el detonante para que el joven quiera ir a la Universidad, desea dos cosas: Conocimiento y Venganza.

Aunque la historia transcurre en estas tres fases, la más importante se da desde que entra en la Universidad. Allí se socializa y consigue la amistad con tres chicos, consigue recuperar el gusto por la música y un laud, consigue convencer a los profesores para aprender la disciplina más compleja de la magia que se da y también, como no, se granjea una cantidad interesante de enemigos.

Pero también hay otra historia, que es la «actual», lo que ocurre en la taberna mientras cuenta a Cronista su vida. Algo que no se ha de perder de vista.

Worldbuilding

La creación de esta parte del mundo que ha hecho Rothfuss es simplemente brutal, se ve en pequeños detalles que ha cuidado las culturas, las etnias, las costumbres, los idiomas, la economía, la sociedad y la magia. Tanto es así, que hay una universidad donde se dan asignaturas para aprender a realizar diferentes tipos de magias y cualquiera con dinero o talento puede optar a ellas. También ha trabajado la sociedad y algo que solo había visto antes, los mitos y leyendas que hay en las culturas, algo antes visto solo por mi parte en Tolkien.

La historia va fluyendo con todos estos detalles alrededor y la forma en la que está escrita, parece como si el lector estuviese en esa taberna escuchando la historia del propio protagonista y los saltos entre historia y tiempo real son bruscos pero muy fáciles de llevar, algo muy complicado de hacer. Incluso habla de una época donde hay luces de gas en la ciudad, algo que implica una serie de conocimientos y técnicas avanzadas que no se encuadran en la Edad media.

Personajes

Hay varios personajes interesantes dentro de la historia, desde el propio Ben, un arcanista que introdujo al joven Kvothe en la magia, Cronista un hombre demasiado interesado en el pasado de Kvote, el discípulo Bast, un chaval con un secreto interesante, como personajes del pasado del Kvothe como son los amigos de la Universidad, algunos de sus profesores y Auri y Denna, dos mujeres.

Todos ellos definidos con pocas cualidades pero que se identifican rápidamente por parte del lector, no tiene necesidad de hacerse notas o apuntes mentales. Los nombres también son diferentes y parecen tener una lógica interna.

La narración de su propia historia

Aquí quiero comentar un detalle que he visto tratado en otras entradas y hablando con personas que han leído el libro. El personaje de Kvothe parece perfecto j*****mente perfecto. Eso no suele gustar a los lectores. Yo lo que intuyo es que no es perfecto en absoluto, lo que tenemos delante es su historia, contada por sí mismo a un pequeño grupo de escuchantes y narrada por un trilero redomado, un actor que le encanta actuar, incluso hacia si mismo.

En resumen, una delicia de libro que hay que leer y estoy seguro que cuando lea la segunda parte, tomaré más notas que con esta, que ha sido toda una sorpresa para mi y la reseña será más completa.

NaNoWriMo o como competir contra uno mismo

Estamos cerca de una fecha interesante en general, entraremos en el mes de noviembre, donde estamos a un mes de fiestas, en la recta final del año y el mes donde las personas que escriben, tienen la oportunidad de estresarse un poquito más si ya no lo están porque comienza el NaNoWriMo y la consecución de objetivos.

¿Qué es eso de NaNoWriMo?

Es la forma corta de decir National Novel Writing Month, un evento creado en los EEUU en el que se busca que los participantes escriban una novela en un mes. La página oficial de esto, que además es una organización (creo que sin ánimo de lucro), es esta https://nanowrimo.org/.

Es algo que conozco desde el 2012 y que según voy entrando un poco más en el mundo de los escritores, es un evento plenamente conocido y del que se habla bastante. Aquí os pongo tanto una serie de vídeos interesantes y cortitos de Javier Miró, como unos enlaces a diferentes páginas y blogs donde dan algún tipo de consejo para afrontar esto:

Objetivo NaNoWriMo

Autorquía

Sinjania, Dos recomendaciones para preparar el NaNoWriMo

Nueve consejos para superar el NaNoWriMo

Café del Escritor, Consejos para sobrevivir al NaNoWriMo con éxito

Hay muchas más, así que si estáis interesados, rebuscad un poco por internet que seguro encontráis mas.

¿He participado?

Pues si, varias veces con resultados desastrosos excepto uno, el del 2017, que conseguí una cantidad interesante de palabras. No llegué a objetivo pero me quedé en una parte de la historia que me gustó y proseguí, ya sin la tensión de terminar en una fecha, hasta terminar la historia que tenía en mi cabeza.

El resto de intentos fueron fracasos estrepitosos, pero que me han servido a conocerme un poco más como escritor, a ver que soy muy brújula pero por dos razones: la primera por mi experiencia preparando aventuras para partidas de rol y la segunda porque hasta la fecha, no he sabido organizarme ni planificarme mis trabajos.

La primera razón es porque casi nunca he preparado al detalle ninguna aventura que sea comprada porque soy bastante vago y lo más importante, mis jugadores son verdaderos expertos en hacer lo que uno no ha previsto y eso obliga a improvisar historia sobre la marcha.

¿Qué pienso sobre el evento?

Que es interesante, divertido y creo que hasta necesario para cualquiera que quiera escribir. Y me atrevo a decirlo porque es una forma de probarse uno, es como una olimpiada o unos mundiales de atletismo, hasta que el atleta no corre en este tipo de eventos, no sabe realemente de lo que es capaz de hacer o hasta donde puede llegar y quizás más importante, los fallos y errores que se pueden tener.

¿Y tiene premio?

¿Que si tiene premio? ¿no es suficiente premio para uno saber que puede terminar un borrador en treinta y un días? ¿completo? Creo que ese es un muy buen premio, no es el final del camino si es que quieres publicar pero si es una satisfacción saber que uno puede hacer eso. Yo todavía no lo he conseguido, pero seguro que un año de esto lo hago, fijo… o no, por eso el NaNoWriMo y la consecución de objetivos es algo que debe premiarse.

Otro premio son todas las ideas que quedan registradas, con el seguimiento de las palabras escritas. No se queda el borrador escrito, eso lo tienes que tener en tu ordenador, pero si has rellenado el resumen inicial plantando la idea, es una forma de tener algunas ideas guardadas y hasta dónde han llegado.

Finalmente solo quiero animar a conocer la iniciativa y a que os unáis a ella, yo este año no la voy a realizar porque este noviembre para mi va a ser un mes muy agitado y con cambios personales, así que lo dejo para el año que viene. Y me fastidia, porque estaba esperando esta fecha desde el año pasado.

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