Dentro de la fantasía clásica hay una serie de novelas que uno no puede dejar de lado. Una de ellas es el Señor de los Anillos y otra es un conjunto de novelas cortas localizadas en diferentes partes de un mundo y que tiene como protagonistas a un albino, Elric y una espada, Stormbringer. Son la serie de novelas de Elric de Melniboné de Michael Moorcock.

Todas las historias se dan en los Reinos Jóvenes, pero este grupo de novelas en realidad forma parte de un grupo mayor de historias que están unidas por un mismo tema, el Campeón Eterno, y desglosa la lucha continua del Orden y el Caos en muchos universos.

El Multiverso de Moorcock

Michael Moorcock fue un escritor que tocó un tema que creo que se podría englobar dentro de las distopías y la ciencia ficción: la existencia de universos paralelos donde se dan diferentes acontecimientos. Pero lo enfocó desde un punto de vista fantástico, en la gran mayoría de las novelas.

De este modo podemos ver un campeón, Erekose, que viaja a diferentes planos según se le necesita pero en otros casos, tenemos a la misma encarnación de ese campeón eterno, en un solo universo como son Dorian Hawkmoom o el propio Elric de Melniboné. Después está Corum Jhaerlen Isrsei, un ser capaz de saltar entre planos de existencia a voluntad.

Todos ellos son utilizados por Michael para plantear el hecho de que los extremos no son buenos y que debe existir un equilibrio en todo. En el momento que ese equilibrio de poder desaparece, el Campeón Eterno hace acto de presencia para restablecerlo, al precio que sea.

Elric y Stormbringer

Hoy me quiero centrar en uno de los campeones que más cariño le tengo. Supongo que es porque he tenido más trato con sus novelas y porque he jugado mucho a su juego de rol.

Elric es un pobre hombre porque dentro de su sociedad, aún siendo el emperador de un imperio decadente, se le ve como un paria y un débil. Es un hombre atormentado por sus ideas contrarias a las de la sociedad que gobierna y atado de pies y manos por las tradiciones.

Tras un suceso que desencadena toda su saga, Elric se encuentra en una cámara con forma de corazón pulsante y en frente de su antítesis, Yyrkoon, su primo. Ambos tienen al alcance dos espadas gemelas, negras como el azabache y llenas de runas arcanas.

Elric se queda con Stormbringer (me niego en redondo a llamarla Tormentosa, como lo tradujeron en la edición que tengo) y Yyrkoon se hizo con Mournblade (Enlutada queda mejor, pero tampoco).

Estas dos espadas contienen dentro sendos demonios poderosos. Y el primer libro se resuelve con un enfrentamiento entre primos y con algo más importante, Elric toma una espada y sin saberlo, comienza un camino hacia el Campeón Eterno.

La espada

Y ahora entramos en un aspecto que llevo rumiando desde que leí estos libros, allá por 1.991. Elric, por sus acciones, decisiones, y por tener a Stormbringer, se convierte en el Campeón Eterno en los Reinos Jóvenes, que por otro lado, lo necesitan como agua de mayo ya que los pantangianos la están liando parda, muy parda.

La espada en realidad es el recipiente de un demonio muy poderoso que bebe las almas de los que caen «tocados» por su filo y transmite parte de esa fuerza vital a su portador, en este caso Elric. En varios momentos de las novelas, Stormbringer se vuelve un tanto ingobernable y se lleva por delante a quien parece que ella quiere, para dolor y tristeza de su portador.

Elric al principio de sus andadas la utiliza a diestro y siniestro, aunque va aprendiendo lo que es en realidad. También, con rapidez, se vuelve dependiente de ella por su debilidad física. Todo ello le va llevando a ser cada vez más taciturno y pesimista pero la espada sigue con él.

Hay varios momentos donde el propio Elric se da cuenta de que no la controla y eso lo asusta, tanto como que al final intenta dejarla en una armería olvidada. Pero el devenir de la historia de los Reinos Jóvenes no le deja y se ve obligado, muy a su pesar, a volver a empuñarla.

Y al final, es esa espada la que va dirigiendo la transformación de los Reinos Jóvenes en algo diferente, en un mundo equilibrado, donde la mácula del Caos desaparece. A costa de muchas almas, demasiadas.

Estoy tentado a poner el final, la frase final de la saga, pero no lo voy a hacer.

Juego de protagonistas

¿Realmente Elric es el protagonista de la saga? Sí, a primera vista. Es la encarnación del campeón y todas las historias se dan alrededor de su persona, presente, pasado y futuro.

Además es un personaje bastante atrayente, tiene un pasado denso, unas habilidades nada desdeñables, un conflicto interno potente desde el principio y unas debilidades potentes.  Pero…

Sí, un pero. Stormbinger. Desde que aparece, va tomando importancia y hay escenas que se lleva el foco. Acompaña al protagonista de forma continua pero no como un objeto importante del equipo o un secundario, no, es un ente que está ahí con su cuota de pantalla y con una motivación concreta.

Hay hasta lucha de egos entre ellos.

Si habéis leído las novelas ¿qué os parece esta idea?. Por otro lado, ¿pensáis que puede funcionar en una novela esconder al protagonista desviando la atención del lector a un falso protagonista?

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