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Categoría: Lecturas

Reto de lectura para el 2020 o cómo repetir el reto de lectura 30 en 12

El año pasado, al poco de comenzar este blog, pensé en crear una entrada donde presentaría un reto de lectura. La idea inicial consistía en darle un repaso a mi biblioteca y buscar una forma de motivarme para leer más y leer libros que tengo cogiendo polvo.

Ese reto cristalizó en una lista de treinta libros que tomé de las estanterías y publiqué en goodreads para hacerle seguimiento. Quería leer y disminuir la pila de pendientes. La entrada es esta: Reto 30 en 12.

El seguimiento a dicha entrada llegó casi en invierno con otra entrada, ésta, donde hacía balance de cómo iba. Realmente, tanto en números como en el propósito inicial no iba nada bien, pero estaba contento.

Resumen final del 2019

Bien, pues he de decir que de los planteados inicialmente y que la lista se puede ver en la segunda entrada, me terminé de leer siete (Imperio final, La espada del destino, El último deseo, El nombre del viento, La voz de las espadas, Legión y El alma del Emperador, El halcón maltés), luego me leí tres comprados en el 2019 (Ocho millones de dioses, Entre extraños y El sueño del otro).

Como podéis ver, me faltaron nada más que veinte libros para completar el reto, nada… una miajilla. Si nos centramos en los números, solo se puede decir que no me fue nada bien y que se nota que eso de hábito de lectura no tengo, y es cierto.

Lo perdí tras dejar el doctorado, entrar a trabajar con un horario nada flexible y quizás lo que más ha influido, ha sido el ser padre. Hasta la fecha, llevo mucho tiempo sin ser capaz de centrarme en una cosa más de diez minutos, por lo que es difícil crear ese hábito tan sano y necesario para todos, pero especialmente interesante para los escritores o aprendices de juntar palabras.

Ganancias del reto

Pero en realidad no me fijo en esos números, me fijo en que he sido capaz de leerme diez maravillosos libros, cuando antes terminar un artículo del periódico era un esfuerzo titánico.

Además he leído, al menos un libro de cada uno de los exponentes actuales de la fantasía, cosa que me ha venido genial para salirme de los clásicos, que era lo que conocía hasta el momento.

En conclusión, que me ha venido muy bien. Si bien todavía no tengo ese hábito de lectura, si es cierto que me acuerdo todos los días (tanto por mi mismo como por mi calendario) que tendría que leer un poco. Y ¡hasta lo echo en falta!

Año 2020

¿Y qué tengo pensado para este año? En principio, tengo que seguir con la lista de goodreads, mantener los que no me he leído del año anterior e intentar tener la fuerza de voluntad necesaria como para no añadir más libros.

Por ello tengo que ser bastante fiel a lo planeado con anterioridad, mantenerme recto en mis objetivos y por lo que más quiera, ¡ No pasar por la Casa del libro o Santos Ochoa!, algo harto difícil porque son dos lugares preferidos a los que me acerco cuando no tengo nada que hacer.

Pero además de todo esto, hay algo que voy a hacer, que me he apuntado de cabeza y es un juego propuesto por Javier Miró donde cada participante puede cuantificar los libros leídos por él mediante un conjunto de puntos. La entrada donde se explica todo esto es la siguiente.

En ella podemos ver una forma amena y un tanto diferente de plantearnos la lectura, y además, si eres capaz de leer más que Javier, que el año pasado se volvió a zampar cien libritos, te llevas un regalo.

Yo se que no lo voy a conseguir, por el momento no soy capaz, pero todo llegará. Si es cierto que la forma de dar puntos está pensada por Javier para incentivarse a el en determinados aspectos de su forma de elegir libros y pero la fuente de la idea es muy buena, porque cada uno puede modificar los puntos en función de gustos y necesidades.

Yo voy a seguir la forma de puntuar propuesta porque inicialmente mi objetivo es intentar leer esos treinta libros, no conseguir chorrocientosmil puntos.

El siguiente paso en el reto de lectura

Así que en una entrada posterior, si os interesa, pondré el enlace a goodreads para que podáis cacharrear entre mis gustos literarios y sobretodo, pondré una lista con los libros para este año.

Además procuraré reseñarlos todos y añadir los enlaces a la lista por si hay interés en conocer mi opinión sobre ellos.

Bueno, ¿Y vosotros qué planes de lectura tenéis?

El nombre del viento

Un título poético y un tanto enigmático que, reconozco, compré hace bastante por error. Si iba buscando otro, La sombra del viento de Zafón y me colé. Se quedó en la estantería.

A principios del año me propuse leer mas y centrarme en la fantasía, por lo que miré mis estanterías y revisé un poco en internet qué autores eran punteros en estos momentos porque realmente no sabía por dónde estaba el mundillo. Descubrí que tenía a todos, así que comencé a leer por Sanderson, solo un libro, luego pasar a Rothfuss y después a Abecrombie porque Martin ya me había fumado tres libros de Canción de Hielo y Fuego. Y así fue, leí Imperio final y tuve que tirar de mi fuerza de voluntad para no seguir con los siguientes libros de Nacidos de la bruma, pasé a El nombre del viento y cuando lo terminé, me faltó tiempo para ir a la librería y comprarme El temor de un hombre sabio y La música del silencio, aún con la advertencia expresa del propio autor con respecto a este último.

Este libro también está incluido dentro de mis 30 en 12.

El libro

El libro que me he bebido, porque no se puede decir de otra forma y últimamente me está pasando con varios, es la decimosexta edición de bolsillo de tapa blanda, de enero de 2015.

Autor: Patrick Rothfuss
Traductora: Gemma Rovira Ortega
Editorial: Penguin Random House, en Debolsillo
Edición: Tapa blanda, 876 páginas.

La historia de un hombre de pelo rojo como el fuego y que aprendió a tocar el laúd viendo a su padre tocar. La historia de un jóven edena ruh avispado que con sus agudos ojos y afilada mente quería aprender todo lo posible, incluso la magia de las palabras.

Un chaval que tuvo la desgracia de tener unos padres inteligentes, curiosos y sin miedo que querían saber más sobre el pasado que el resto de la gente. Esa curiosidad fue lo que le obligó a conocer una dura realidad: la lucha por la supervivencia.

Kote es un hombre que vive y regenta una humilde taberna en un un pequeño pueblo, con un compañero joven llamado Bast, que más bien es un discípulo, y que quiere estar alejado de todos y todo.

Un día llega un viajero a la taberna de la que es dueño Kote y tras unas breve palabras, algo ocurre. Ese viajero no es uno cualquiera sino que es un Cronista, Deevan Loches, que busca recoger todas las historias en volúmenes para que no se pierdan y ha seguido unas pistas buscando a Kvothe, un hombre muy famoso por sus jestas y sus fechorías. Está seguro que ese tabernero pelirrojo que tiene delante es la persona que está buscando y está muy deseoso de conocer su historia, porque hay mucha leyenda alrededor de su persona, cosa a destacar de alguien que todavía sigue vivo.

La historia

Realmente estamos frente a un libro que es la primera parte de la biografía de un personaje, Kvothe, que es contada por el mismo. La historia se puede dividir en tres partes, su vida como artista ambulante con sus padres, sus penurias en la ciudad llamada Tarvean y su vida en la Universidad después de conseguir salir de los tugurios de esa gran urbe. La llegada a la ciudad es traumática y lo sucedido es el detonante para que el joven quiera ir a la Universidad, desea dos cosas: Conocimiento y Venganza.

Aunque la historia transcurre en estas tres fases, la más importante se da desde que entra en la Universidad. Allí se socializa y consigue la amistad con tres chicos, consigue recuperar el gusto por la música y un laud, consigue convencer a los profesores para aprender la disciplina más compleja de la magia que se da y también, como no, se granjea una cantidad interesante de enemigos.

Pero también hay otra historia, que es la «actual», lo que ocurre en la taberna mientras cuenta a Cronista su vida. Algo que no se ha de perder de vista.

Worldbuilding

La creación de esta parte del mundo que ha hecho Rothfuss es simplemente brutal, se ve en pequeños detalles que ha cuidado las culturas, las etnias, las costumbres, los idiomas, la economía, la sociedad y la magia. Tanto es así, que hay una universidad donde se dan asignaturas para aprender a realizar diferentes tipos de magias y cualquiera con dinero o talento puede optar a ellas. También ha trabajado la sociedad y algo que solo había visto antes, los mitos y leyendas que hay en las culturas, algo antes visto solo por mi parte en Tolkien.

La historia va fluyendo con todos estos detalles alrededor y la forma en la que está escrita, parece como si el lector estuviese en esa taberna escuchando la historia del propio protagonista y los saltos entre historia y tiempo real son bruscos pero muy fáciles de llevar, algo muy complicado de hacer. Incluso habla de una época donde hay luces de gas en la ciudad, algo que implica una serie de conocimientos y técnicas avanzadas que no se encuadran en la Edad media.

Personajes

Hay varios personajes interesantes dentro de la historia, desde el propio Ben, un arcanista que introdujo al joven Kvothe en la magia, Cronista un hombre demasiado interesado en el pasado de Kvote, el discípulo Bast, un chaval con un secreto interesante, como personajes del pasado del Kvothe como son los amigos de la Universidad, algunos de sus profesores y Auri y Denna, dos mujeres.

Todos ellos definidos con pocas cualidades pero que se identifican rápidamente por parte del lector, no tiene necesidad de hacerse notas o apuntes mentales. Los nombres también son diferentes y parecen tener una lógica interna.

La narración de su propia historia

Aquí quiero comentar un detalle que he visto tratado en otras entradas y hablando con personas que han leído el libro. El personaje de Kvothe parece perfecto j*****mente perfecto. Eso no suele gustar a los lectores. Yo lo que intuyo es que no es perfecto en absoluto, lo que tenemos delante es su historia, contada por sí mismo a un pequeño grupo de escuchantes y narrada por un trilero redomado, un actor que le encanta actuar, incluso hacia si mismo.

En resumen, una delicia de libro que hay que leer y estoy seguro que cuando lea la segunda parte, tomaré más notas que con esta, que ha sido toda una sorpresa para mi y la reseña será más completa.

La espada del destino

 

Es la segunda entrega de la saga de Geralt de Rivia, editada por Alamut y el libro que tengo es el de tapa dura. La espada del destino llegó junto con el primero, “El último deseo” como regalo de reyes hace ya tres o cuatro años. Fueron comprados porque un amigo, del que creo que ya he hablado alguna vez, me los recomendó. Ambas portadas me gustan bastante y mirando hacia atrás, creo que te presentan un poco lo que te vas a encontrar en su interior. En este caso aparece Yennefer en todo su esplendor con un halcón en el brazo.

Conjunto de relatos

Es el segundo libro escrito publicado de la saga y como el primero, está formado por seis relatos independientes, más o menos, porque los dos últimos, están íntimamente relacionados y a su vez, unidos a uno del libro anterior. De este modo, se puede empezar a entrever cómo esos relatos van creciendo en importancia y en relaciones, creciendo y agururando las novelas propiamente dichas publicadas en esta misma saga.

En los relatos, de forma alternativa o conjunta se van repitiendo personajes que ya se nos han presentado en el volumen anterior: el descarado y “prudente” Jaskier, Yennefer, la bella, peligrosa y desgarada hechicera. Pero también hay un “invitado esrella” al final del libro aparece Myszowor, el druida, un hombre interesante para lo poco que se le va viendo.

Imagen de la portada creada por Alamut, ilustración de Alejandro Colucci.

Las historias

Los relatos son:

Las fronteras de lo posible

Esquirlas de hielo

Fuego eterno

Un pequeño sacrificio

La espada del destino

Algo más

En este caso el salto entre uno y otro no se da con un pequeño relato intermedio que pueda introducirlo de algún modos, sino de la clásica forma que hace las antologías, de golpe y porrazo, así de sopetón. Como podéis ver, no es algo que me guste.

También puedo comentaros que a la mitad del segundo, mi mente me decía eso de “termino el libro y no compro más de esta serie porque son un peñazo” pero un aire fresco vino con Fuego eterno y ya desde allí hasta el final, en volandas de ese aire. Bueno, vayamos por partes

Las fronteras de lo posible

Aquí nos encontramos a Geralt buscando trabajo y un encuentro casual nos enseña una parte de la peculiar moral o código de honor de este cazador de bichos. Al principio del relato se le plantea un supuesto dilema moral y Geralt es tajante con su posición. “Misteriosamente” ese dilema se torna realidad y podemos ver como nuestro cazador de brujas preferido se mantiene en sus trece y con ello, me atrevería a decir (igual me equivoco) que se gana un aliado. Lo otro que conocemos del mundo, es que cada vez quedan menos bichos que cazar, que los humanos están dando con todo solo por codicia (me suena de algo…) y ¡ah! Que en este mundo existen dragones.

Esquirlas de hielo

Relato que ahonda en la tumultuosa relación entre Geralt y Yennefer. En él podemos ver cómo ella tiene unos sentimientos muy fuerte, más delo que le gustaría, por Geralt pero su motivación principal (aprovecho la anterior entrada) es más fuerte y no le permite cambiar sus objetivos. Este relato, me aburrió, la verdad. Es importante para afianzar la idea en el lector que estos dos van a acabar muy mal, juntos, pero muy mal por sus frustraciones, pero a mi me aburrió soberanamente, tanto que casi dejo el libro. Hubiera sido un gran error por mi parte, pero podía haber pasado.

Fuego eterno

Por contra, este relato me pareció muy divertido, ágil, con acción y enseñando otra faceta del código de honor de Geralt. También nos presenta una ciudad y unas creencias que existen en ese mundo, además de constatar que el ser humano es un intolerante que actúa como una apisonadora frente a lo diferente o lo que no entiende.

Aquí Geralt ha de lidiar con los miedos de los humanos, con un mediano con sed de venganza y conocemos que en este mundo no solo hay elfos, enanos y medianos asimilados por la cultura humana, sino que también hay gnomos. La familia fantástica va creciendo y eso me gusta. Otro detalle de interés, es que hay más seres en este mundo que no son humanos y son inteligentes. No tienen la visión y escala de valores humanos pero son inteligentes, no son una simple masa de músculos que quiere comerse a todos. Pero aún así, si dan miedo a los humanos, han de pasar por la guillotina.

Un pequeño sacrifico

Aquí tenemos una historia de amor tipo Sirenita, pero no es de Disney, ni con la luz y los ojos de Disney.

En ella seguimos conociendo seres inteligente diferentes de los humanos, en este caso tocan las sirenas y los tritones. La historia se desarrolla en un feudo de costa donde el señor se enamora de una sirena y llevan un tira-afloja para ver quién se lleva el gato al agua. Y Geralt en medio, a modo de casamentero. Eso de no tener dinero provoca que tenga que hacer de todo el pobre hombre. Pero la historia se enturbia cuando se dan una serie de asesinatos en el mar bastante cruentos y curiosamente, después de un desplante de la sirena al noble.

Aquí la cosa se oscurece y de verdad que se oscurece porque Geralt encuentra algo que no debe ser encontrado, un sonido de campana repiqueteando desde el interior del océano, unas escaleras que van hacia el interior de una fosa abisal, unos seres de forma humanoide pero con cara de pez, armados y con fuerza sobrehumana que aparecen por esas escaleras… Bueno, no sigo porque los seguidores del que duerme en las profundidades puede que hayan pillado el homenaje que se casca Sapkowsky aquí y si no, creo que merece la pena leerlo. Por cierto, al final el gato sale del agua y cae sobre seco.

El meollo del libro

Y con estos dos relatos, “La espada del destino” y “Algo más”, llegamos al meollo del asunto. Para mi son dos relatos unidos, aunque parece que por tiempo no tienen por qué serlo, como mucho, consecutivo, pero no lo veo así.

El primero comienza con un In media res de libro, Geralt se encuentra en un marrón impresionante en un lugar que, hasta la fecha, me parece el más peligroso de toda la geografía donde discurren estas historias, el bosque de Brokilón.

Dríadas son lo que viven aquí y son seres inteligentes con una visión, moral y escala de valores muy diferente de la humana, por eso están en guerra con los hombres, pero no se rinden ni repliegan. También tienen un segundo problema, nacen menos de las que mueren. Aquí, Geralt pasa un mal rato, tanto físico como mental y conocemos una parte importante del su trama, del funesto destino que está sobre sus hombros y que le cuesta aceptar. Un destino que se forjó ya en «Cuestión de precio«, del libro anterior y que toma forma en La espada del destino con Ciril, una cría que me cae bastante bien y que se termina de forjar en Algo más.

De estos relatos no quiero contar nada porque creo importante que sean leídos sin ideas previas. Lo que si puedo decir de Algo más, que tal como está estructurado, se hace necesario un poco de esfuerzo por parte del lector para seguirlo bien.

Bueno y aquí termino esta reseña del libro, con la idea de que la historia crece en importancia y ya con el tercer libro en las estanterías.

Créditos de las imágenes:

Portada: The Witcher 3: Wild Hunt, CD Projekt todos los derechos revesados.

Imagen de Geralt y Ciril, de DeviantArt, usuario lokjaw

Cuarto relato del taller

Esta es la última entrega de relatos nacidos del taller de Escuela de Escritores, que por cierto, hoy comienzo otro curso con ellos, esta vez sobre la psicología del personaje y además tengo pendiente otros dos.

En la cuarta propuesta se buscaba ahondar un poco tanto en el ambiente de la escena, como la ambientación y el miedo. Si los otros tres relatos se dibujaron con bastante rapidez en mi mente, esta cuarta propuesta fue bastante más esquiva. Tuve que revisar cosas en internet y buscar información de cómo escribir algo que de miedito porque ciertamente, no se muy bien qué es lo que se me da bien pero con este ejercicio, si supe lo que NO se me da bien, o por lo menos tengo que trabajármelo más.

El resultado fueron dos relatos, el primero, titulado «El enemigo interior», fue la primera idea que quise desarrollar y después de escribirla y reposarla un poco, se la leí a mi pareja y el resultado fue un «ggñññee…» Así que escribí el segundo, que se ajustaba más a las especificaciones de la tarea y el marco elegido es más cómodo para mí.

Os dejo con los dos y me gustaría saber qué pensáis vosotras y vosotros de ellos.

El enemigo interior

Despertarme todos los días es un acto de fe. Hace ya unas semanas que resulta agobiante levantarme. La radio de diodos escupe las noticias, hablan de robos, desfalcos, accidentes, homicidios. El periódico de ayer habla de las protestas de las minas de Riotinto y cómo la Guardia Civil los reprimió brutalmente.

Percibo todo como si estuviera tras un velo. El pictovisor no se enciende, necesita crédito, las lámparas de gas tienen un extraño color, no hay azules ni amarillos, solo una gama de grises. Desde la ventana se escucha el bullicio de la calle que se filtra sin permiso. Los vehículos, movidos por vapor y electricidad, no dan tregua.

Intranquilo, miro a todos los lados intentando capturar esa presencia. La noto encima de mi hombro izquierdo.

Nervioso busco mis pertenencias. El bombín y abrigo están en el perchero y el traje a los pies de la cama. La presencia me obliga a mirar la camisa, echada en una silla al lado del escritorio estilo neoimperial. Un olor a hierro, leve y delicado noto al acercarme a la camisa, una mancha gris oscura en la pechera y varias más pequeñas perlan las mangas.

El maletín, apoyado contra una de las patas de la mesa, está cerrado. Sobre la mesa hay un estuche rectangular, de cuero curtido y desgastado. No lo identifico como mío pero me es demasiado familiar. Una mano temblorosa, mi mano, lo toma y lo abro soltando las hebillas. Delante de mi se despliega un juego de cuchillos pequeños, filos, navajas y bisturíes. Intento engañarme pensando que el anterior inquilino se lo habrá dejado. Un fuerte “NO” resuena en mi mente ¿o ha salido de mi boca?, seguro que es cosa de esa maldita presencia.

Noto como la ansiedad comienza a anidar en el estómago y con familiar rapidez trepa por el pecho hasta llegar con sus insidiosos tentáculos a abrazar al corazón.

Me dirijo al baño, los ruidos de Madrid parecen mitigarse, pero siguen ahí. Lo que no remite es esa maldita sensación y al mirar al espejo se transforma en miedo, gélido y pesado.

Veo, desde su hombro izquierdo, su cara, un rostro joven, impasible, tenso se mira en el espejo. Un movimiento de ojos mirando hacia la izquierda me alerta de que me ha visto. Pero, con pasmoso terror, me doy cuenta que ese rostro, esos ojos despiadados, son los míos. Ese hombre soy yo ¿cómo puedo estar a la izquierda de él y a la vez ser el?

Una sonrisa sádica se dibuja en mi rostro. Grito a pleno pulmón y no oigo sonido alguno por mis oídos.

— Londres empezaba a ser aburrido ¿verdad Jack?

Traspaso

El crujido de la puerta al abrirse hace que me empiece a despertar. Las celdas de los hermanos en la abadía no tienen cerrojos, por lo que cualquiera que lo necesite, puede venir. El sueño todavía mantiene mis párpados cerrados pero puedo escuchar unos pasos de anciano y una respiración pesada.

El cansancio y la falta de ruido es síntoma de que no han llegado maitines, por lo que me incorporo en mi camastro y el frío de la noche empieza a abrazarme. El jergón de paja y la manta de lana cruda no son suficientes y en invierno duermo con parte de los hábitos puestos.

Somnoliento intento enfocar mi vista. La puerta se encuentra cerrada y la lámpara de aceite está apagada. Por el ventanuco entra la poca luz nocturna que hay en esta noche nublada. El baúl pequeño con mis pobre pertenencias está a los pies del jergón. Mis jóvenes ojos se acostumbran rápidamente a la penumbra y atisbo una forma enjuta, sentada en una esquina. La silueta, de hombros caídos, encorvada, parece ser la del hermano Arnaut. No dice nada y levanta la cabeza. Sigo en ese estado de duermevela que hace pensar que uno todavía está dormido.

Presto un poco más de atención, su hábito negro destaca sobre la oscuridad bailante que le rodea, la capucha se le cae de la cabeza pero sus manos siguen en su regazo. Con una lentitud nada terrenal, ese anciano se comienza a transformar, a crecer y levantarse de la silla. Todos sus ropajes se rasgan para dejar paso a un cuerpo antinatural de piel húmeda, el cinturón se rompe en pedazos, el escapulario se desintegra.

La figura inhumana avanza hacia mí. Está desnuda, de todo su cuerpo penden trozos de hierro ensartado en la piel, hay aros de donde penden cadenas con garfios, hay anzuelos clavados y trozos de piel rasgada presentando una carne rosada y húmeda. Su cabeza, completamente pelada, presenta un rostro descarnado, sin nariz y con ojos completamente negros. Sus dientes, todos ellos afilados, dejaban resbalar una saliva viscosa y rosada, así como deja entrever una lengua sibilina.

Agazapado, intento protegerme con la manta y el Pater noster rezándolo con fervor. Su voz, terriblemente aflautada, como la de un niño puro, me dice que ese cuerpo ya no me pertenece. Luego noto un empujón brutal y todo negro.

Me despierto y con desasosiego me noto sentado en una silla, helado y doliéndome horrores todos los huesos, las articulaciones, los ojos. Me cuesta respirar. Mover el cuello solo para levantar la cabeza es un trabajo extenuante.

El horror inunda mi alma cuando me veo a mí, a mi cuerpo, tumbado en mi cama, descansado con la placidez de un niño y con una sonrisa de autosatisfacción obscena.

Me encuentro encerrado en el cuerpo del hermano Arnaut, un pobre viejo de sesenta años al que nadie cree en la abadía, con mal de huesos y que cualquier noche llamará a su lado nuestro Señor.

Tercer relato del taller

Este tercer relato cambia de tercio y toca la ciencia ficción, en la propuesta del taller se buscaba intentar trabajar la creación de una especie alienígena junto con su idioma y conseguir presentar elementos de ciencia ficción donde case una especie e idioma creado, una estructura espacial grande tipo base estelar o así y un conflicto.

La gestación de la propuesta fue bastante rápida, me gustó la idea y me puse manos a la obra con la especie y el idioma, ya que pensé que me sería más fácil la ubicación que el idioma.

Los seres que creé tenían las siguientes características:

  1. Antropomorfos, por lo que debían ser bilaterales (es decir, con lados).
  2. Los ojos frontales, fosas nasales existentes pero hundidas en la cara, con oídos pero sin pabellones auditivos.
  3. Branquias submaxilares para filtrado de gas, protuberancia pequeña en la frente donde se aloja un órgano sensitivo de ecolocalización.
  4. Órgano fonador en el cuello y útil para los seres que tuviesen boca.
  5. Sin cola distal, con dos piernas y cuatro brazos, dos más largos y fuertes que otros dos, todos ellos localizados en el tórax. Manos funcionales con cuatro dedos, uno de ellos oponible.
  6. Dimorfismo social, seres con complexiones diferentes dependiendo de su localización en el estrato social y desempeño.
  7. Asexuados, procreación in vitro y con claras ideas eugenésicas.
  8. Endoesqueleto y un exoesqueleto parcial y solo en formas vivas que lo requiriesen como pudiesen ser trabajadores en ambientes extremos, personal de seguridad y ejército…
  9. Capacidades psíquicas para una élite

Con respecto al idioma, no quería liarme mucho, así que elegí unos fonemas para las vocales, unas consonantes, las palabras se formaban añadiendo sufijos a raíces léxicas, tres tiempos verbales y la estructura de las frases sencillas, primero verbo con sus sufijos para definir tiempo y número, luego unión de complementos por apóstrofe y después sujeto.

Una vez que ya se tiene todo, bauticé a esta especie con el nombre de Virrpinos. Lo siguiente salió bastante rodado, así que os dejo a continuación el relato.

TOQUE MENTAL

Los sensores cobraron vida.

—Por fin veo algo que me da tranquilidad– mustió Berni mientras miraba de reojo al indicador de combustible.

—No esperes que solo porque ese pedazo de trozo de alumicero esté ahí se nos hayan solucionado todos nuestros problemas— comentó con descaro Plumbes. —Espera, hay algo raro. ¿No era una base centauri? Los protocolos de acceso no coinciden, más bien parecen— Dejó la frase colgando mientras miraba las pantallas —¡Scrumpe!

—¿Qué? ¿qué?, ¿vas a decir algo, andorano melodramático de las narices?

—Virrpinos, los protocolos son virrpinos.

—No me jodas Plumbes, ¡no me jodas!

—No sé qué significa “joder” para vosotros— apuntilló el andorano —Pero por lo que percibo, debe ser algo parecido a nuestro “siterca”, noto tus constantes vitales disparadas y cómo empiezas a acariciar mi mente.

Berni respiró profundo e inició un rito zen. Necesitaba controlar su psique.

Tras desembarcar y mirar a su alrededor para ubicarse, en su campo visual se desplegó un minimapa de la dársena y los accesos, marcándole en camino a Aduanas, además de una lista de datos, todos ellos facilitados por la IA de la nave. En cuanto se orientó, dejó de prestarles atención y desaparecieron, quedando solo un pequeño punto de luz en la parte superior izquierda.

Quería terminar cuanto antes, marcharse y dejar el menor rastro posible de su paso por aquí. Naves militares encubiertas no suelen ser bien recibidas. En la dársena de embarque se podían ver grupos de virrpinos militares y a él, nadie más. Al mirar a uno de esos individuos de casi dos metros y medio, cuatro brazos y una armadura de combate que parecía viva, el puntito se desplegó para informar sobre la especie, concretamente sobre la naturaleza quitinosa y exoesquelética de esas armaduras. Desvió la vista hacia la puerta donde parecía que tenía que ir antes de que alguna de esas moles se inquietase. Otro mensaje entró en su campo de visión. «Funcionarios virrpinos pertenecientes a clases altas. Cuidado…» Berni, impaciente, cortó el mensaje mientras entraba en la sala. No quería distracciones. Tras cerrar la puerta, miró al frente y se encontró a dos virrpinos vestidos con ropas civiles. Uno de ellos poco menor que el militar, esbelto, con un rostro sin boca y otro bajo, achaparrado, con ropas funcionales y con boca. Fue él quien se dirigió a Berni.

¿Cinno virrp opidalae’ruk?

La traducción apareció en el campo de visión.

—Necesitamos repostar, solo haremos escala.

Tras unos segundos, el pequeño volvió a hablar.

— ¿Pelor’ruk bieodonnör’ruk suub’virrp?

—La IA me ha informado. Cuando planteé la ruta no tenía conocimiento de esto.

El tono de la pregunta molestó bastante a Berni, tanto que le pilló con las defensas psíquicas bajas e intentó tocar la mente del funcionario pequeño. No pudo casi ni acariciarla porque sintió un fuerte asalto mental que casi lo lanzó contra el suelo.

Sonaron alarmas, la habitación se inundó de una luz roja. Berni comenzó a escuchar pasos pesados acercándose.

«La he cagado otra vez».

El último deseo de Geralt

 

El artículo original es lo que viene tras este párrafo, pero tras la salida en Netfix de la serie de The Witcher, creo que puede ser útil decir que algunos relatos de este libro forman parte de la primera temporada. Y no creo que sea el último deseo de Geralt que se quede aquí, ni creo de los lectores de la saga.

Resumen de “El último deseo”

«Geralt, el brujo, está recuperándose de las últimas heridas sufridas por una estirge en el santuario de Melitele. La semilla de la verdad parece que ha germinado en su interior y Nenneke no considera que su presencia sea un mal menor para el templo, sino una necesidad de actuar sobre su salud. No es cuestión de precio, sino de futuro y Geralt, aún habiendo viajada hasta el confín del mundo para ver lo increíble junto a unos elfos, tuvo que dar su último deseo a una hechicera.»

Este es uno de los libros de mi reto 30 en 12, creo que el primero que he terminado. La lista de estos 30 libros la tengo en Goodreads.

¿Cómo llegué a este libro?

Buen elemento el de la portada

Las recomendaciones de un amigo muy fan del videojuego fueron lo que me inclinaron a comprar los dos primeros libros de la saga de Geralt de Rivia, pero realmente no fue lo vehemente que fue con las recomendaciones, sino que fuese una persona que lee muy poco y que este libro le hubiese hecho cogerse varios de la serie y explorar otros autores, que me ha recomendado también como Rothfuss. Así que si tiene poder para que un jugador de videojuegos nato lea y deje el mando de lado, ¿qué tendrá el libro en su interior?.

Un misterio

La compra fue un regalo de reyes.
Cuando lo comencé, me resonaba una apreciación sobre el libro que mi amigo me había hecho “Es el primero y no son historias seguidas” me dijo, o algo así. Lo dicho, a la mitad del libro lo dejé. ¿Por qué? No lo sé, no me aburría, me parecía fácil de leer, hasta divertido en ocasiones pero se quedó un buen rato en la mesilla de noche. No recuerdo exactamente qué fue lo que cogí para leer en vez de este Último deseo, miento si, dos pesos pesados, El imperio final y Los Héroes. Los cuales, encima, ahora están parados. Bueno, no, El imperio final es el siguiente para la mesilla.

Mira que soy poco constante. Bueno, el caso es que lo retomé hace poco y en dos plís me lo terminé. Cerca del final del libro me vino el comentario que me hizo mi amigo, es decir, recordé ese detalle porque llevaba un rato pensando que el libro era un conjunto de relatos cortos. Con esa idea me metí en internet y descubrí que realmente este libro está considerado como una antología de relatos cortos donde se presenta al protagonista.

Cierto, se presenta al prota y personaje principal pero presenta más cosas y a mí me surgió una pregunta: ¿Fueron primero los relatos y luego el libro junto con los interludios que los intenta unir o realmente se planificó el libro de esta forma?, es decir, ¿qué fue antes, el huevo o la gallina? (a esta última pregunta siempre respondo lo mismo parafraseando al mejor profesor que he tenido “el huevo, pero no de ave”).

El escaparate

Este libro lo he vivido como un escaparate, una forma interesante de decir “¡Eh!, lector, mira todo lo que te vas a encontrar si te sumerges en estas aguas”. En los relatos, todos enfocados en Geralt, se puede ver quién es este personaje, su oficio, parte de su personalidad, motivaciones, un poquito de su origen, bastante de su pasado.

Pero también se ven pinceladas del mundo, de la región más bien, también queda clarísimo que es un mundo de alta magia, las especies existentes, la organización de la sociedad, la época histórica y también dejan claro que hay un cambio de paradigma. Vamos un escaparate inmejorable para que un lector curioso que se acerque sin saber muy bien qué hay en esa tienda, le quede clarito. Eso no quita que después todo vaya cogiendo más profundidad, espero porque seguiré leyendo libros de esta saga.

Imagen promocional del juego de The Witcher 3 Wild Hunt.

La magia

De lo que recuerdo, no suelo ser de tomar notas (mal, Sergio, mal), en el libro se presentan varios tipos de magia, y con tipos me refiero quizás más a profesiones que utilizan la magia que al tipo de magia en sí porque en el último relato, el que da nombre a la antología, creo que queda claro que es un tipo de magia de canalización de energías.

Tenemos a los brujos que son capaces de realizar hechizos pero también canalizar la magia a través de símbolos de poder gesticulados y mediante pociones que otorgan capacidades impresionantes a éstos, después tenemos los típicos hechiceros y druidas, que canalizan la energía de la Naturaleza a través de conjuros y hechizos. Y por último está la magia clerical, aquella que canaliza la energía a través de la fe y las oraciones.

La magia asociada a los brujos es la novedad, se ve que es una magia alquímica además de hechiceril que puede ser muy interesante.

Términos, términos

Una cosa que en notado durante la lectura ha sido la utilización de términos muy asociados a la ciencia y conocimiento biológico, como por ejemplo hormonas y neurotransmisores, que me sacan completamente de la lectura, del ambiente.

Se me hace muy difícil aceptar que en un mundo mágico-medieval, sean capaces de saber de la existencia de moléculas tan pequeñas, complejas y específicas. Y ya no digo nada que encima sepan qué hacen y cómo actúan.

Desde mi punto de vista, o el traductor no encontró términos mejores para realizar la traducción o el autor decidió utilizar esos términos y conceptos, cosa que a mí, no me gusta.

También se puede leer que el autor ha tomado ideas de cuentos clásicos, cuentos para niños pero que les ha dado un enfoque diferente, más acorde con el ambiente de su mundo, como por ejemplo el de la Bella y la Bestia, que lo aborda en el relato «La semilla de la verdad», pero sinceramente, debo ser muy despistado porque, mientras lo leía, me daba un regusto a algo conocido, pero no fui capaz de encontrar las semejanzas e inspiraciones de uno en el otro.

Unas buenas reseña de este libro se pueden leer aquí, en El Caballero del Árbol sonriente y en El Rincón de Cabal

Mapa: Dibujado para el juego de CD Projekt, The Witcher, todos los derechos reservados

Primer relato del taller

Llevaba un tiempo con una curiosidad reprimida y era ¿cómo funcionan los talleres de escritura? pero simplemente ahí estaba la idea, de vez en cuando recurrente al escuchar los lunes los Relatos en cadena de Cadena SER.

Pero lo que me animó a hacer uno de esos cursos fue la decisión de formarme para poder mejorar en mi escritura y llegar a mi objetivo por un lado, además de ver que se ofertaban cursos cortitos y enteramente on-line. Ver que no había videochats obligatorios me tranquilizó ya que en estas cuestiones soy muy reservado, vergonzoso y celoso de mi privacidad.

Bueno, el caso es que después de chafardear en varias webs, me incliné por Escuela de Escritores, ya que tienen un conjunto de cursos on-line muy interesantes y que me llamaron la atención. Os pongo aquí el acceso.

El taller que cogí, ya que no sabía si el sistema de impartir o el temario me iban a convencer, fue el de Invitación a la Literatura Fantástica impartido por Alejandro Marcos y de este curso salieron cuatro, bueno cuatro más un relatillos de quinientas palabras que a lo largo del mes iré presentando en el blog.

Este primer relato es el resultado de aplicar una técnica interesante para obtener ideas para escribir, se llama el binomio fantástico de Gianni Rodari. Este autor propone, a modo de espita creativa, buscar dos palabras que semánticamene estén muy separadas, cuanto menos parecidas sea mucho mejor, después te ofrece jugar con ellas hasta encontrar una expresión que te ayude a tener una idea sobre la que escribir y por último, escribir utilizando como pieza central de la construcción ese binomio fantástico.

En mi caso ese binomio lo formé con las palabras Tao y cobalto. Tras presentar el trabajo al taller, Alejandro me hizo un apunte interesante y que creo que puede ayudar a muchas personas que quieran utilizar el binomio fantástico como fuente creativa y es que las dos palabras elegidas sean lo más concretas posibles, utilizar conceptos abstarctos suele ser difícil y a no ser que tengas suerte, como me pasó, los binomios suelen quedar etéreos.

Bueno, os dejo con el relato.

Una luz poderosa

Los trozos de metal de color gris estaban en la mesa, en un montoncito descuidado dejados ahí como si fuesen restos de comida a punto de ser tirada. Los frascos, morteros, botellas de cuello aflautado y retortas atestaban las dos mesas que tenía Estebanius en esa habitación, su laboratorio como le gustaba llamarlo. La casa, pequeña, había sido conseguida en la grandiosa ciudad de Toledo, gracias a una herencia. Montones de libros, cachivaches, marionetas, máquinas y otros objetos se encontraban por los suelos haciendo que moverse por el lugar sin tropezar fuera una hazaña. El alquimista, de mediana edad, ropajes sencillos, barba corta y cuidada, había estado trabajando duro en un preparado para conseguir, siempre según el y sus estudios, el segundo paso hacia la piedra filosofal.

Para ello necesitaba un poco de plata, un puñado de ese rico metal, virgen, sin ser trabajado. La adquisición de esa plata provocó serios problemas al orfebre local pero no podía negarselo, el Rey había dejado claro que se le facilitase todo lo que le fuera necesario, por lo que le vendió todo lo que tenía y añadió la advertencia que el mercader sajón le hizo sobre los kobolds.

Estebanius no le tomó muy en serio y ahora se estaba arrepintiendo. No sabía cómo pero uno de esos duendes malintencionados, kobolds los llamaban los sajones, había conseguido intercambiar su preciada plata por ese montón de metal inservible, ese cobalto. Su humor era de perros, ahora tendría que comprar de nuevo plata y esperar un año entero para realizar ese segundo paso de la fórmula porque, según las instrucciones del rabino que le trajo el papiro desde Acre, la plata debía estar expuesta a los rayos de la luna nueva de junius.

Y ahí estaba, frustrado, mirando el frasco con el preparado, así que descuidadamente y con bastante desprecio, tomó el cobalto y lo vertió dentro. «Ya no me sirve», pensó mientras veía cómo se hundía el metal, descendiendo por el líquido transparente como si fuese una pluma de ganso cayendo al suelo. Antes de que todo el cobalto llegase al fondo del frasco, se dio la vuelta y comenzó a andar hacia la puerta.

De repente un flash de luz golpeó su espalda e inundó de azul brillante todo el laboratorio. Estebanius se volvió a mirar qué pasaba y tuvo que cubrirse los ojos con las manos por unos instantes porque la intensidad le cegaba. Después de un tiempo, la luminosidad disminuyó. Estebanius se acercó con cautela para ver mejor qué era eso. Se percató que no había líquido en el frasco, que las lascas de metal ahora eran un poco más grandes y que palpitaban con una esencia interna, una energía azulada brillante. Una idea le vino a la cabeza y con rapidez se fue a una estantería para coger un tomo muy concreto, datado en la época de Aberroes, lo abrió buscando con ansia entre sus páginas. Encontró el párrafo que buscaba y lo leyó dos veces mientras miraba el metal azulado de reojo.

—El tao del cobalto, acabo de despertar el tao del cobalto. Su voz era queda, llena de
sorpresa.

Temerosamente cogió una esquirla, se acercó a una de sus marionetas de madera, puso la esquirla en un hueco de la ajada madera del tronco y la marioneta comenzó a moverse ella sola.

Reto 30 en 12

Estoy comenzando en el mundo de la literatura y algo que me ha llamado la atención ha sido la presencia de retos en los blogs donde el autor se compromete a realizar una serie de lecturas en un tiempo determinado. Un ejemplo es el reto planteado en el blog Libros que hay que leer, donde el autor se plantea leer 100 libros en doce meses.

También en este vídeo de Javier Miró se habla de este reto, dando unos consejos para ayudar a afrontarlo, se presenta dicho reto.

La cuestión que me ha asaltado es ¿por qué hacerlo? y lo primero que me vino a la cabeza fue el reto del NaNoWriMo, que consiste en escribir una novela en un mes. A este reto me he apuntado varios años seguidos, todos ellos concluidos con un estrepitoso fracaso… excepto en el 2017 donde conseguí llegar a una nada desdeñable cantidad de, de, bueno da igual, la cuestión es ¿por qué casi cada año me embarco en esa aventura? pues pensándolo, porque es una forma de incentivarme a escribir. Por tanto, los retos de lectura han de funcionar de igual modo, es decir, han de servirme para incentivarme la lectura, algo que creo imprescindible para cualquier persona y además necesario para mi, que quiero crecer como autor.

Por ello entiendo que me sería muy útil hacer un reto de este tipo, pero considerando mi situación y el bagaje atesorado, así como el tiempo de barbecho de lectura, intentar leer 100 en 10 meses, porque febrero ya ha caído, sería un objetivo irreal. Así que he considerado reducir drásticamente la cantidad de libros y dejarlos en 30.

De este modo me planteo un objetivo que considero más factible, empiezo a recuperar músculo lector y puedo aprovechar para hacer reseñas de los que lea y considere que sea interesante reseñarlos.

Por último, un detalle es que los treinta libros YA los tengo, es decir, son de esos libros que uno ve y se compra pensando «me gusta y me apetece leerlo» y se queda en la estantería hasta vete a saber cuando, así que de esta forma, además, reduzco lista de pendientes.

La lista de los libros que me he propuesto leer la tengo creada en goodreads, a falto de tres o cuatro que no he encontrado. También en esta entrada que voy valorando cómo avanzo. Igual tenía que haber puesto esa lista aquí…