En las anteriores entradas de Worldbuilding hemos hablado sobre la atmósfera, los vientos, las precipitaciones y en esta vamos a comentar algunas cosas sobre una parte importante del planeta, el agua superficial no continental, los océanos y los mares.

En un planeta con capacidad para tener agua líquida en superficie, ésta se acumula en las zonas bajas de la corteza, de forma que si hay una alta cantidad de agua, ésta da lugar a grandes extensiones de agua. Esta agua rodea a las zonas más altas de la corteza, generando así la tierra emergida o los continentes.

La composición de estos mares y océanos, en su base es agua pero sabemos que tiene una serie de sales disueltas, que eso es lo que le proporciona el sabor salado y le da las características que tienen los océanos, que es la diferente densidad del agua dependiendo tanto de la concentración de sales como de la temperatura.

Pero toda esta agua no se queda quieta, sino que tiene movimientos y estos movimientos se definen como mareas y corrientes marítimas u oceánicas. Los diferentes factores que intervienen en ese movimiento son, la presencia o no de satélites, la rotación y traslación del planeta, la cantidad de energía lumínica que incide, los vientos y la cantidad de tierra emergida, además de la concentración salina.

Mareas

Como podéis ver, son muchos factores a considerar. La marea es el movimiento de ascenso y descenso del nivel del mar, periódico y relacionado con el satélite o satélites y los soles. En la Tierra, la Luna es un satélite grande que se encuentra a una distancia lo suficientemente cercana como para que su gravedad influya en la altura de nivel del mar, el Sol también ejerce su influencia, pero comparada con la de la Luna es menor, pero no despreciable ya que hay momentos en los que se unen las dos fuerzas y generan super mareas, mareas con una altura mucho mayor a lo cotidiano.

El efecto que genera la Luna es un tirón de la capa de agua hacia ella, «como un pellizco». Esto se crea cuando la Luna se encuentra sobre un océano, en ese momento tira de esa cantidad de agua aumentando su altura (y retrayéndose de las playas) y dándose la marea alta o pleamar. Cuando la Luna deja de estar alienada con ese punto, su fuerza de atracción, su pellizco se suelta y entonces se da la marea baja o bajamar.

Es lógico pensar que, como la tierra tarda en rotar sobre si misma veinticuatro horas, se tendría que dar solo una pleamar y una bajamar pero no es así. No se si os habéis dado cuenta pero nuestro planeta y su satélite son muy peculiares. Realmente, por lo grande que es la Luna y su distancia, cuando se aliena con un océano tira de él, y a su vez, la rotación de la tierra, así como la relación Tierra-Luna existente, provoca un amontonamiento menor de agua en el punto contrario, por lo que se dan dos pleamares, una mayor que otra. Consecuentemente, tenemos dos bajamares en puntos localizados a noventa grados del plano Tierra-Luna.

No se si ha quedado muy claro, creo que no. Pero esto da lugar a que los pueblos marinos de la Tierra tuvieron que conocer cómo funcionaban las mareas para poder navegar. Un detalle curioso es que estas mareas que he comentado, se dan en todos los grandes mares y océanos de la Tierra excepto en el Mediterráneo, justamente por ser un mar cerrado. Imaginad el susto que se dieron los romanos cuando llegaron a las Galias o a Inglaterra con sus barcos y pudieron ver cómo el agua se retiraba grandes distancias de la costa, cosa que no ocurría en su Mare Nostrum.

En un mundo creado donde el viaje no se pueda volando, aunque exista el motor de vapor o tecnología similar, siempre podrá ayudar a la verosimilitud el planearse un poco cómo pueden ser las mareas. Si no te quieres liar demasiado, una luna como la nuestra y un sol como el nuestro generarían mareas como las de la tierra y que puedes ver mejor explicadas en esta entrada.  Si no es así, si no hay satélites y solo una estrella, también habrá mareas, pero dependerán de la masa de la estrella para que sean menores a las mareas lunares o mayores. Pero si quieres hacer algo diferente y por ejemplo, consideras que el mundo tiene tres lunas y una de ellas es más grande que la Luna de la Tierra, pues no vendría mal pensar cuantas mareas podrían haber.

No es necesario hacer un calendario de mareas pero si pensar que igual el ciclo pleamar-bajamar es mucho más frecuente que en la Tierra y eso hace que hayas más momentos para poder zarpar pero con una duración menor y durante el viaje, si se costea, los marinos tendrían que saber o tener una forma de conocer cómo esta el mar para no quedar encallados. Y no desechar la idea de mares cerrados sin mareas y el contraste que generaría en una cultura que nunca ha visto una marea.

Corrientes

El otro fenómeno que se da en los mares y océanos grandes son las corrientes oceánicas de agua. Estas se dan por varias causas y la consecuencia de éstas, es que hay un movimiento de agua. Este movimiento se detecta tanto en superficie como en profundidad generando por un lado las corrientes oceánicas y por otro la circulación termohalina.

Como he dejado caer antes, el mar tiene sales disueltas y dependiendo de su temperatura y cantidad de sales, el agua presenta una densidad u otra. Esto genera unas corrientes profundas de agua en los océanos, que mueven agua de un hemisferio. No voy a profundizar mucho pero este tipo de circulación es un motor imporante para una de las funciones de estas grandes masas de agua, que es actuar como reguladores térmicos del planeta.

Las corrientes oceánicas son corrientes de superficie que se dan más por el intercambio de temperatura con al atmósfera y por la absorción de radiación térmica, generando corrientes de agua. La forma de moverse estas corrientes tiene varios factores, primero, dependiendo de la latitud, es la mezcla de aguas frías del norte y sur con aguas medianamente templadas de los trópicos y por otro lado, es la evaporación del agua de superficie junto con cambios de temperatura lo que mueve el agua en el ecuador. También los vientos principales ayudan a mover estas masas de agua.

Como podéis ver, es complicado y se refleja en el mapa de corrientes marinas existente.

La importancia de estas corrientes es doble, por un lado pensando en la náutica de nuestro mundo, si no hay tecnología de motor de vapor, tienen una importancia crucial para la navegación, junto con los vientos predominantes locales, pero por otro, su función en cuanto a la termodinámica del planeta, de forma que influyen de manera importante en los climas existentes en la tierra emergida, algo que trataré en la próxima entrada.