Blog en donde puedes encontrar un maridaje entre la creación de mundos, rol, fantasía e historia. Un lugar donde descansar con tranquilidad.

Mes: septiembre 2019

¿Cómo vamos con los 30 en 12?

En los albores de este blog, allá por marzo, publiqué una entrada hablando sobre un reto de lectura que me proponía: 30 libros en 12 meses. El objetivo de ese reto era conseguir retomar y mantener un hábito saludable de lectura y además poner la “etiqueta” de leídos a libros que ya tengo en mi biblioteca, por lo que no deberían existir adquisiciones a la misma si no se iban “retirando” libros.

Valoración en siete meses

Después de siete meses y enfilando el trimestre final del año, puedo decir con rotundidad y sin miedo a equivocarme que

Voy cuesta abajo y sin frenos”

Vamos, que mal no… fatal. En estos meses he leído seis libros. De la lista inicial de treinta libros, que no facilité en su momento y que os voy a cascar ahora mismo, han caído solo cinco y el sexto ha sido una adquisición extra, es decir, un libro comprado este mismo año y leído sin estar en esa lista. Bueno, os pongo aquí el listado completo:

Libros Libros
Legión y el Alma del Emperador El último deseo
Imperio final La espada del destino
El pozo de la ascensión La sombra del viento
El héroe de la eras Ladrón del tiempo
Elantris El hobbit anotado
Sangre y fuego Capitán Alatriste
Festín de cuervos Limpieza de sangre
Danza de dragones El sol de Breda
La voz de las espadas El oro del rey
El último argumento de los reyes El caballero del jubón amarillo
Antes de que los cuelguen Los pilares de la tierra
Los héroes Laín el bastardo
El nombre del viento El halcón maltés
El temor de un hombre sabio El maestro del prado
La música del silencio Las puertas templarias

De esta lista, los que han caído son: Legión y el Alma del emperador, Imperio final, El nombre del viento, El último deseo y La espada del destino. Como invitado especial y sin proponérmelo el sexto libro ha sido El guerrero a la sombra del cerezo. Por cierto, de Imperio final, El nombre del viento publicaré y El guerrero a la sombra del cerezo publicaré reseña.

Pero es que no solo ha entrado en mis estanterías antes de terminar la lista la novela de David B. Gil, sino que también han llegado SIDI, Ocho millones de dioses, La sangre de los elfos, El Héroe de las mil caras, La invención de Hugo Cabret.

¿Y de verdad ha sido un desastre?

Si nos atenemos a los objetivos iniciales, si, está siendo un desastre PERO para mi, y partiendo de más de seis meses sin leer nada, no lo estoy viviendo como tal, porque me he reencontrado con la literatura fantástica descubriendo a Sanderson, Abecrombie y Rothfuss, me he terminado SEIS libros relamente en tres meses, no tengo rutina de lectura pero si hay ganas de buscar tiempo para leer, cosa que antes ni eso Y un extra, tengo ideas para mis proyectos de lectura y rol, además de poder escribir cosas en este blog.

Por todo ello, considero que no va nada mal la cosa y todo libro que sume a la lista de “leídos”, será un logro. El “pero” que pongo es que debería comprar menos libros, por lo menos un libro nuevo cada dos leídos… ¡mira! Puede ser un premio para incentivarme la lectura.

Bueno, por hoy y para cerrar septiembre no está mal, otro logro desbloqueado porque he conseguido publicar todos los lunes de mes… que eso es mucho.

Saludos

Worldbuilding: Atmósferas

 

En esta segunda entrega os presento todavía generalidades de Midian, en concreto su atmósfera, pero cuestiones que entiendo que puedo necesitar conocer cuando vaya ahondando en otos aspectos.

La atmósfera del planeta.

Estamos terriblemente acostumbrados a que todo sea respirable como nosotros, los humanos, respiramos, es decir, que la atmósfera de los mundos fantásticos sean como la de la Tierra. ¿Y por qué? Porque no se describe y como lector, presupongo que es así y punto. ¿Y realmente es necesario comenzar el libro diciendo que “los habitantes de Trucutún respiran oxígeno”? No, no es necesario en absoluto y se hace así porque realmente no es importante para la historia que respiren oxigeno o metano, siempre cuando todos respiren lo mismo. Si una especie (me niego a hablar de razas a este nivel) respira un gas diferente, en ese caso, de una forma u otra si es necesario darlo a entender.

Pero para poder determinar eso, antes es interesante saber, o por lo menos plantear los gases de nuestra atmósfera. Otros detalles sobre la composición de la atmósfera está en si existen gases de efecto invernadero en altas cantidades, la presencia de los gases mayoritarios porque pueden dar un color diferente al cielo (amén de la luz de la estrella o estrellas que lo iluminen), la presencia de gases irrespirables.

Por ejemplo, si hay altos porcentajes de gases de efecto invernadero en la atmósfera (vapor de agua, dióxido de carbono, metano, óxido nitroso, ozono, cloroflurocarbonos), puede darse una situación de calentamiento y cambio de patrones climáticos. Si no están en altas cantidades, pues no se da ese calentamiento y los climas previstos en la región se comportarán como se espera. O si por ejemplo, no hay ozono, pues tener presente las consecuencias de su falta.

Un detalle interesante que se puede considerar, y es algo que descubrí viendo el vídeos que tiene Artifexian sobre atmósferas, es la presencia de gases inertes pesados. Este tipo de gas no reacciona con nada, por eso se denomina inerte, suele ser pesado y no asciende en el aire, sino que se posa cercano al suelo cuando hay mucha cantidad del mismo.

Si hay mucho porcentaje, se pueden dar situaciones que en zonas a nivel de mar o por debajo del mismo, haya una cantidad muy grande de este gas, que desplace a otros más livianos como el oxígeno, y se conviertan esas regiones en zonas muertas donde la vida que se basa en la respiración de oxigeno no pueda existir. Si se da este caso, podemos crear zonas muertas en nuestro mundo y si los personajes llegan a alguna de éstas, o tienen ayudas mágicas o tecnológicas para respirar, o mueren ahogados, del mismo modo que si caen en el mar o un río profundo.

Otro detalle es el porcentaje de oxígeno en atmósfera. Si el mundo se rige por las reglas de la física que conocemos, y el fuego no mágico se alimenta con oxígeno, puede ser muy interesante saber si hay más o menos que en la Tierra, ¿por qué? (otro detalle que se comentan en los vídeos antes presentados), el porcentaje de oxígeno en la Tierra es de un 20,9 % y con este porcentaje, tiene una dificultad X, pongamos media, hacer un fuego mediante técnicas mundanas como frotando pedernal sobre hierro, pero si el porcentaje es menor, por ejemplo un 19 % y consideramos que nuestras especie respira normalmente con ese porcentaje (realmente sería un 20,5 % el mínimo para respirar sin oxígeno para los humanos), seguro que hacer un fuego será una tarea bastante complicada.

Por el contrario, si la atmósfera tiene un 21,5 % la cosa es diferente, de hecho, las tormentas eléctricas serían un verdadero riesgo en cualquier lado y las culturas tratarían el fuego de otra forma, digamos que con mucho más veneración y cuidado.

Y la cantidad de vapor de agua, aunque es variable dependiendo de si hay agua o no en forma líquida y de las zonas terrestres donde se encuentre (en el desierto, la atmósfera suele tener un porcentaje de cero en cuanto a vapor de agua), es interesante tenerlo presente de cara al ciclo del agua, las nubes, su cobertura frente a la temperatura de la superficie, las precipitaciones.

Por último, la presencia de ozono en la atmósfera, además del tipo de estrella que es el sol, es lo que provoca que veamos un cielo azul. Si consideramos que nuestro planeta no tiene ozono o es mucho menor y hay otros gases, como por ejemplo el dióxido sulfúrico, igual el cielo es de tono naranja o rojo… repito, siempre y cuando la estrella sea como el Sol.

En la atmósfera de Midian

En el planeta que estoy creado, la altura de la atmósfera de de 12.000 metros y la presión atmosférica a nivel del mar es de 0,76 atm, es decir 0,3 atm menos que la terrestre, por lo que a temperatura ambiente se necesita menos calor para hervir el agua, hay menos peso sobre los hombros de los animales y son más altos y grandes, sus sistemas circulatorios deben ser más eficientes ya que han de trabajar más para mover la sangre… bueno, que me despisto. En esta atmósfera hay un porcentaje de 72 % de nitrógeno, 22,8 % de oxígeno, un 0,021 % de dióxido de carbono y un 1,05 % de argón. Además otros gases inertes como kriptn y xenon están presentes. Con este tipo de atmósfera, los seres vivos pueden respirar oxígeno, hay bastante gas inerte pesado, por lo que zonas a nivel de mar o por debajo pueden ser zonas peligrosas para la vida y al aumentar el porcentaje de oxígeno, van a tener que tomarse muy en serio el tema de los fuegos, sean controlados o no.

También, y volviendo a la primera entrada, la estrella principal es una estrella tipo G y realmente es la que más influencia tiene sobre Midian, por lo que el cielo se ve de color azul claro, un poco blanquecino, la mayor parte del año pero hay una parte del año que ese ese color se oscurece un poco siendo menos blanquecino.

Hay más aspectos a tener en cuenta con respecto a la atmósfera y la luz que le llega a Midian, pero se puede quedar para otro momento.

La espada del destino

 

Es la segunda entrega de la saga de Geralt de Rivia, editada por Alamut y el libro que tengo es el de tapa dura. La espada del destino llegó junto con el primero, “El último deseo” como regalo de reyes hace ya tres o cuatro años. Fueron comprados porque un amigo, del que creo que ya he hablado alguna vez, me los recomendó. Ambas portadas me gustan bastante y mirando hacia atrás, creo que te presentan un poco lo que te vas a encontrar en su interior. En este caso aparece Yennefer en todo su esplendor con un halcón en el brazo.

Conjunto de relatos

Es el segundo libro escrito publicado de la saga y como el primero, está formado por seis relatos independientes, más o menos, porque los dos últimos, están íntimamente relacionados y a su vez, unidos a uno del libro anterior. De este modo, se puede empezar a entrever cómo esos relatos van creciendo en importancia y en relaciones, creciendo y agururando las novelas propiamente dichas publicadas en esta misma saga.

En los relatos, de forma alternativa o conjunta se van repitiendo personajes que ya se nos han presentado en el volumen anterior: el descarado y “prudente” Jaskier, Yennefer, la bella, peligrosa y desgarada hechicera. Pero también hay un “invitado esrella” al final del libro aparece Myszowor, el druida, un hombre interesante para lo poco que se le va viendo.

Imagen de la portada creada por Alamut, ilustración de Alejandro Colucci.

Las historias

Los relatos son:

Las fronteras de lo posible

Esquirlas de hielo

Fuego eterno

Un pequeño sacrificio

La espada del destino

Algo más

En este caso el salto entre uno y otro no se da con un pequeño relato intermedio que pueda introducirlo de algún modos, sino de la clásica forma que hace las antologías, de golpe y porrazo, así de sopetón. Como podéis ver, no es algo que me guste.

También puedo comentaros que a la mitad del segundo, mi mente me decía eso de “termino el libro y no compro más de esta serie porque son un peñazo” pero un aire fresco vino con Fuego eterno y ya desde allí hasta el final, en volandas de ese aire. Bueno, vayamos por partes

Las fronteras de lo posible

Aquí nos encontramos a Geralt buscando trabajo y un encuentro casual nos enseña una parte de la peculiar moral o código de honor de este cazador de bichos. Al principio del relato se le plantea un supuesto dilema moral y Geralt es tajante con su posición. “Misteriosamente” ese dilema se torna realidad y podemos ver como nuestro cazador de brujas preferido se mantiene en sus trece y con ello, me atrevería a decir (igual me equivoco) que se gana un aliado. Lo otro que conocemos del mundo, es que cada vez quedan menos bichos que cazar, que los humanos están dando con todo solo por codicia (me suena de algo…) y ¡ah! Que en este mundo existen dragones.

Esquirlas de hielo

Relato que ahonda en la tumultuosa relación entre Geralt y Yennefer. En él podemos ver cómo ella tiene unos sentimientos muy fuerte, más delo que le gustaría, por Geralt pero su motivación principal (aprovecho la anterior entrada) es más fuerte y no le permite cambiar sus objetivos. Este relato, me aburrió, la verdad. Es importante para afianzar la idea en el lector que estos dos van a acabar muy mal, juntos, pero muy mal por sus frustraciones, pero a mi me aburrió soberanamente, tanto que casi dejo el libro. Hubiera sido un gran error por mi parte, pero podía haber pasado.

Fuego eterno

Por contra, este relato me pareció muy divertido, ágil, con acción y enseñando otra faceta del código de honor de Geralt. También nos presenta una ciudad y unas creencias que existen en ese mundo, además de constatar que el ser humano es un intolerante que actúa como una apisonadora frente a lo diferente o lo que no entiende.

Aquí Geralt ha de lidiar con los miedos de los humanos, con un mediano con sed de venganza y conocemos que en este mundo no solo hay elfos, enanos y medianos asimilados por la cultura humana, sino que también hay gnomos. La familia fantástica va creciendo y eso me gusta. Otro detalle de interés, es que hay más seres en este mundo que no son humanos y son inteligentes. No tienen la visión y escala de valores humanos pero son inteligentes, no son una simple masa de músculos que quiere comerse a todos. Pero aún así, si dan miedo a los humanos, han de pasar por la guillotina.

Un pequeño sacrifico

Aquí tenemos una historia de amor tipo Sirenita, pero no es de Disney, ni con la luz y los ojos de Disney.

En ella seguimos conociendo seres inteligente diferentes de los humanos, en este caso tocan las sirenas y los tritones. La historia se desarrolla en un feudo de costa donde el señor se enamora de una sirena y llevan un tira-afloja para ver quién se lleva el gato al agua. Y Geralt en medio, a modo de casamentero. Eso de no tener dinero provoca que tenga que hacer de todo el pobre hombre. Pero la historia se enturbia cuando se dan una serie de asesinatos en el mar bastante cruentos y curiosamente, después de un desplante de la sirena al noble.

Aquí la cosa se oscurece y de verdad que se oscurece porque Geralt encuentra algo que no debe ser encontrado, un sonido de campana repiqueteando desde el interior del océano, unas escaleras que van hacia el interior de una fosa abisal, unos seres de forma humanoide pero con cara de pez, armados y con fuerza sobrehumana que aparecen por esas escaleras… Bueno, no sigo porque los seguidores del que duerme en las profundidades puede que hayan pillado el homenaje que se casca Sapkowsky aquí y si no, creo que merece la pena leerlo. Por cierto, al final el gato sale del agua y cae sobre seco.

El meollo del libro

Y con estos dos relatos, “La espada del destino” y “Algo más”, llegamos al meollo del asunto. Para mi son dos relatos unidos, aunque parece que por tiempo no tienen por qué serlo, como mucho, consecutivo, pero no lo veo así.

El primero comienza con un In media res de libro, Geralt se encuentra en un marrón impresionante en un lugar que, hasta la fecha, me parece el más peligroso de toda la geografía donde discurren estas historias, el bosque de Brokilón.

Dríadas son lo que viven aquí y son seres inteligentes con una visión, moral y escala de valores muy diferente de la humana, por eso están en guerra con los hombres, pero no se rinden ni repliegan. También tienen un segundo problema, nacen menos de las que mueren. Aquí, Geralt pasa un mal rato, tanto físico como mental y conocemos una parte importante del su trama, del funesto destino que está sobre sus hombros y que le cuesta aceptar. Un destino que se forjó ya en «Cuestión de precio«, del libro anterior y que toma forma en La espada del destino con Ciril, una cría que me cae bastante bien y que se termina de forjar en Algo más.

De estos relatos no quiero contar nada porque creo importante que sean leídos sin ideas previas. Lo que si puedo decir de Algo más, que tal como está estructurado, se hace necesario un poco de esfuerzo por parte del lector para seguirlo bien.

Bueno y aquí termino esta reseña del libro, con la idea de que la historia crece en importancia y ya con el tercer libro en las estanterías.

Créditos de las imágenes:

Portada: The Witcher 3: Wild Hunt, CD Projekt todos los derechos revesados.

Imagen de Geralt y Ciril, de DeviantArt, usuario lokjaw

Personajes: Motivación y Obligación ¿Van unidos o pueden ser conceptos complementarios?

En la construcción de personajes para nuestras novelas hay muchos aspectos a tener presentes para crearlos, como comenta Javier Miró en este vídeo y en este. Es cierto que necesitamos saber bastante de ellos, trabajarlos, conocerlos, jugar con ellos y una cosa que no debemos perder de vista es el qué hacen en la historia, cómo contribuyen a la trama y sobre todo, por qué están donde están. De estas tres preguntas, la tercera hace referencia a las razones que existen para que ellos avancen a lo largo de la historia, es decir nos pregunta por la motivación que puedan tener estos personajes.

¿Qué es una motivación?

Según la RAE, un lugar que debo visitar con más frecuencia de lo que lo hago, motivación, en su tercera acepción es:

Conjunto de factores internos o externos que determinan en parte las acciones de una persona.

Otros factores que se unen a la motivación pueden ser creencias externas e internas, el miedo, la cultura en la que se vive y la personalidad.

Esa acepción de la palabra nos habla de “factores”, elementos que interaccionan entre ellos para provocar algo. ¿Qué puede actuar como factores de la motivación? Se me ocurren los siguientes: deseo, interés, curiosidad, envidia, excitación, adicción, moral, seguro que hay muchos más. Todos ellos son causas que pueden presentarse en algún momento determinado o estar presentes de forma continuada hasta conseguir el objetivo.

En las personas es complicado saber cuales son sus motivaciones, una forma de intuirlas es haciendo la pregunta “¿qué es lo que quiero?” y de cara a nuestros personajes “¿qué es lo que quiere o necesita este personaje?”. Obviamente, esos intereses tienen que estar alineados con realidades del mismo, es decir, que sean creíbles y antes de hacer la pregunta, se ha tenido que crear unos rasgos psicológicos.

Por ejemplo, estamos trabajando en unos personajes y uno de ellos va a viajar mucho, la pregunta que nace tras este pensamiento es ¿por qué viaja?. Una respuesta rápida y fácil es “tiene curiosidad por lo que hay más allá del coñacvino, el río que hace de frontera”. Aquí identificamos un deseo, del personaje y una cualidad, quiere saber qué hay más allá y además es curioso. La motivación para viajar es esa curiosidad.

Si la respuesta fuese, “quiere dejar de llamar la atención”, queda bastante difuso, necesitaríamos saber por qué no quiere llamar la atención y qué le hace pensar que fuera de su región hay algo o alguien que puede ayudarle, pero la motivación existe. No es tan clara como el ejemplo anterior pero ahí está.

¿En qué cristaliza una motivación?

Después de conocer la motivación existente, lo siguiente que aparece, casi de forma simultánea a la respuesta anterior es cómo conseguirlo, objetivos que se plasman y que se convierten en guías.

De cara a la escritura, no creo que sea necesario crear un plan de objetivos, tareas y demás para nuestros personajes, pero si creo necesario tener en mente o plasmarlo en la ficha de personaje, tanto la motivación, la naturaleza de dicha motivación y el objetivo. De este modo, queda claro cómo va a moverse por la trama.

 

Obligaciones, la suma o la resta a las motivaciones.

Muchas veces, por lo menos me pasa a mi, confundo obligaciones con motivaciones. Se parecen mucho porque dentro de nosotros sentimos lo mismo con ambas, actuamos para conseguir algo, llegar a algún sitio. Pero el origen no es el mismo porque con la motivación, el pensamiento es lo que quiero hacer y con la obligación el pensamiento es lo que tengo que hacer, sutil ¿no?.

La definición según la RAE de obligación es:

Vínculo que sujeta a hacer o abstenerse de hacer algo, establecido por precepto de ley, por voluntario otorgamiento o por derivación directa de cierto actos.

Es decir, un acto que nos influencia de forma directa para modificar nuestros objetivos. Una parte de la definición puede entroncar con la motivación y es cuando actuamos de forma voluntaria, es decir, cuando algo lo tomamos como obligación. Aquí la motivación tiene un extra, que es una obligación nacida de la misma, es cuando decimos que quiero y tengo que hacer algo. En este caso la obligación suma fuerzas con nuestra motivación.

Por lo demás, una obligación cae impuesta y no tiene por qué satisfacer o ayuda a nuestras motivaciones. Es más, estas obligaciones tienen el poder de cambiar nuestras preferencias a la hora de tomar y realizar objetivos. Si al personaje que quiere ir de viaje, le imponen la obligación de quedarse como jefe de guarnición en el puente que cruza el río, ya tiene servida la frustración, molestia y posiblemente enfado porque no puede cumplir el objetivo de saciar su curiosidad, además por culpa de alguien que ha decidido por el qué tiene que hacer. Aquí resta y bastante.

Por tanto, los personajes necesitan tener claras sus motivaciones, qué cosas quieren y los escritores deben vestir esas motivaciones con cuanta más información mejor, plasmar y definir factores que contribuyen a esa motivación, más rasgos psicológicos definidos.

De esta forma, en la planificación, o cuando ya se escribe (si se es brújula), cuando se den los puntos de giro que fuercen al personaje en cuanto a la consecución de lo que quiere, el escritor tendrá más claro cómo reaccionará a esos contratiempos, sabrá si influyen de forma directa sobre sus objetivos, o solo es algo tangencial y que no genera demasiado conflicto.

Aliados para avanzar

Las motivaciones, las obligaciones y los deseos son grandes aliados nuestros para poder dar profundidad, tanto a nuestros personajes como a la historia. Os propongo un ejercicio: tomad una obra, la que estéis leyendo por ejemplo, elegid a un personaje (si hay más de uno) y tras los cuatro primeros capítulos de lectura, intentad descubrir las motivaciones que tiene. Cuando terminéis la lectura, ¿habíais acertado en ellas? ¿Habéis errado el tiro? ¿Han cambiado?. Yo lo voy a hacer con Seizo, de “El guerrero a la sombra del cerezo”, aunque llevo ya casi medio libro y supongo que por Twitter os contaré cómo me ha salido el ejercicio.

¿Vino o Cerveza? dudas de un constructor de mundos

Comenzamos en nuevo curso con una entrada mixta, donde intentaré explicar una duda que me ha surgido con referencia a las bebidas alcohólicas y la importancia que puedan tener este tipo de detalles en la creación de mundos.

En medio del verano he terminado los cursos de Escuela de Escritores en los que estaba embarcado, véase: Pensar tu novela, Pensar tu novela histórica y Psicología del Personaje. En dos de ellos han surgido ideas que tienen base para poder desarrollar (algunos diría que son ideas con chicha), estando una de ellas está directamente relacionada con un objetivo que tengo a corto-medio plazo que consiste en escribir una novela corta histórica.

Origen de la duda

Me encontraba escribiendo la misma escena con tres tipos de narradores diferentes para intentar decidir qué narrador le viene mejor a la historia (ejercicio propuesto en el curso de Pensar tu novela histórica), cuando me entró una duda: ¿qué bebían en las tabernas, vino o cerveza?. De forma instintiva elegí vino, puse una nota tipo “revisa esto” y seguí con el experimento. La escena se localiza en Palestina alrededor de 1145, en los reinos cruzados de Outremer con un protagonista occidental, nacionalidad todavía no determinada.

La cuestión es que la duda se había acantonado en esa parte del cerebro desde donde se acantonan los pensamientos, dudas, ideas y es complicado sacarlas a no ser que te centres en su resolución, por lo que al final decidí prestarle la atención que me demandaba.

He empezado rebuscando información en los libros de historia que tengo como consulta referente pero éstos poco hablan de bebidas, se centran más en si Fulanito gobernó Turruncón o Menganito se lo cepilló porque no le gustaba su barba, por lo que de poco me han servido para este menester, pero algo si que he sacado y ha sido una relación de los cultivos de la región, sabiendo de esta forma que tanto la uva como la cebada, trigo, manzanas y otros frutales estaban presentes. La materia prima estaba en la zona.

A esta imagen le falta una mano apareciendo por la parte superior derecha

Ramificación de dudas

Esto me llevó a otra pregunta ¿qué bebían las clases nobles? ¿vino, cerveza? ¿y el resto? Estas nuevas incógnitas me desviaban un poco de la búsqueda inicial, pero tenía su interés. Prosiguiendo, el vino es un producto de fermentación… espera, otra duda ¿y las bebidas tipo whisky, las de destilación? En esa época ya se conocía el proceso destilatorio, ¿no podrían estar presentes de alguna forma? Pues no, el proceso de destilación alcohólica para conseguir un resultado refinado y de consumo masivo más allá de preparados especiales y concretos realizados a modo de medicinas, se dio más tarde. Bien, ya hemos aclarado algo.

Volvemos al vino. Es un producto de la fermentación del mosto de uva, su conocimiento es desde hace mucho tiempo, se data en la Edad del Bronce. Esto implica que para 1145, la producción de vino en casi cualquier lado es conocida y realizada. La siguiente pregunta es ¿y quién lo tomaba? ¿todo el mundo? ¿solo unos pocos? A esto la respuesta que encontré me ha parecido curiosa y además interesante. La uva recogida sufría varios prensados y los diferentes mostos, de mayor calidad a menor calidad, se reservaban para las diferentes clases sociales, de forma que el primer mosto era para los vinos de la nobleza y el resto de mostos, para las demás clases sociales, llegando a servirse casi vinagres en tascas de mala muerte y para la gente más pobre.

Otro detalle es la forma en la que se preparaba el vino, una vez fermentado. Para las clases altas, ese mosto fermentado era servido mezclado con agua o diferentes especias como pimienta, jengibre, clavo, cardamomo, nuez moscada, azúcar, así como caliente o frío. Para las clases medias y bajas, lo normal era tomarlo con agua, bajando así el grado alcohólico y haciéndolo más suave, menos seco. Las especias, dependiendo de la capacidad adquisitiva de la taberna o de la familia, alguna especia podía añadir pero poco la verdad. El tema de aguar el vino era común y normal, por lo que las quejas no serían por no tener agua, sino por aguarlo tanto que casi no sabría a vino, cosa es que, en más de una tasca ocurriría. La consecuencia de demasiada agua en el vino era que el personal no se emborrachaba, pero eso no gustaba y por tanto, el tabernero que abusaba del agua en su vino, no era bien visto.

Por el otro lado, había casas nobles que llegaban a tomar el vino sin ni una gota de agua, por lo que consideraban al vino como una bebida seca y era un signo de riqueza, amén de las especias que pudiesen añadir.

Agua, rica agua…

Un detalle a tener presente es el agua. El uso y disfrute del agua para beber en esas épocas no era como ahora, que casi no nos preocupamos del estado de la misma. El agua, si no era de manantiales o de pozos, donde ya se ha dado un proceso de filtrado, es un elemento muy peligroso para la salud. En 1145 una colitis que actualmente tratamos con unos yogures y un fortasec, te llevaba al hoyo casi seguro, por lo que el uso de agua era controlado y debía ser agua hervida o de pozo. También es verdad que el grado de alcohol del vino puede ayudar a reducir la carga bacteriana y las tripas de la época también eran más robustas que las actuales. Pero era un factor a tener presente y otro detalle que he leído a raíz de la búsqueda de bebidas fermentadas, es que el vino solía ser común en zonas con relativa urbanización, las bebidas fermentadas más comunes en regiones de campesinos aisladas o donde no podría llegar una barrica de vino medianamente sana, era la sidra.

Bien, por lo leído e investigado me había hecho una idea, me encontraba satisfecho, hasta que noto un toque en el hombre (mental, realmente) y al prestar atención a esa llamada, una idea con cara de pocos amigos me dice ¿y qué pasa conmigo, majo? ¿qué pasa con la cerveza?. Ups, cierto.

El zumo de cebada

Cervezaaaa……

La cerveza, fermentado de cebada o trigo, bebida de las abadías y del norte y centro de Europa, bebida muy pero que muy popular entre germanos, normandos, ingleses, daneses, vikingos de los nortes… vamos, la bebida del norte. Después de leer un poco sobre el origen de la misma, la forma de producirla, su almacenaje, su forma de beberla, me he quedado con dos detalles que son muy importantes. El primero es que la cerveza artesana, es decir la cerveza que se hacía en esa época y actualmente se denomina artesana, era un precioso caldo de cultivo para hongos y bacterias sin no se cuidaba bien y el otro detalle, que en la actualidad a la cerveza conercial se le aplica un proceso productivo llamado pasteurización. De esta forma se elimina todo tipo de vida en el caldo y éste queda estéril.

En 1145 no había pasteurización que valga, por lo que la caducidad de la cerveza era mucho mayor que la del vino y me imagino (porque no lo he investigado) cercana a la de la sidra. Además todavía no estaba normalizado el uso del lúpulo como aditamento para equilibrar su sabor. ¿Y todo esto que significa? Que es una bebida muy centrada en una región de la tierra donde hay una serie de condiciones climáticas y culturales que la hacían prevalecer frente al vino, además de su caducidad. Por lo que en Palestina, beber cerveza, o es producida en alguna región donde habría norteños viviendo, como por ejemplo en el principado de Antioquía, o era muy difícil, por no decir casi imposible que estuviese en cualquier tasca del reino.

Llegados a este punto, ya estaba satisfecho, tenía la respuesta para la escena y realmente, para toda la novela… en cuanto a esto. Ya iba a dar carpetazo al tema cuando, como no, una cuestión me asaltó con nocturnidad y alevosía. Todo muy bonito, pero, ¿no te has dado cuenta que es una región principalmente musulmana?

Y vaya que si. Creo que es bien sabido que las sagradas escrituras musulmanas dejan clarinete que beber vino y jugar a juegos de azar son dos acciones consideradas como pecado, por lo que un buen musulmán debe abstenerse de eso. No voy a entrar en si era algo seguido con rigurosidad o no, pero lo cierto es que los gobernantes musulmanes, entre sus súbditos, debían evitar esas acciones. Que hubiese vino en las familias judías y negocios judíos o cristianos de la zona, seguro, pero antes de la llegada de los occidentales, dudo que fuese una bebida muy fácil de encontrar en cualquier posada. Así pues, si la acción de la novela se mueve fuera de las fronteras cristianas o fuera de poblados cristianos, tengo que cuidar un poco lo que beben los personajes.

Y ahora toca los comentarios sobre wolrdbuilding

Después de todo esto. ¿Y qué tiene que ver con la creación de mundos?

Según he avanzado en esta pequeña investigación para la novela histórica, me he dado cuenta que muchas veces en las historias fantásticas ponemos este tipo de bebidas a mano de nuestros personajes de forma un tanto despreocupada, o por lo menos tengo esa sensación. Pero, ¿alguna vez nos hemos parado a pensar cómo y dónde se produce ese vino o cerveza de nuestro mundo imaginario? ¿tiene capacidades de conservación más allá de las normales? ¿realmente es un producto de importación? ¿perecedero? ¿es un producto que tomarían de forma habitual en esa cultura? ¿es un producto exclusivo de alguna clase social o casta? ¿es utilizado en ritos religiosos? ¿hay reglas, leyes, normas o directrices religiosas que lo fomentan o lo prohíben?

Unas cuantas pregunas que pueden enriquecer un poco más nuestros mundos, aunque sea solo con detalles y con cuestiones que al final solo conocemos nosotros como demiurgos.