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Evolución del Personaje, ¿él o su entorno?

Ayer estuve hablando con mi pareja sobre los personajes, si algunos son planos, otros redondos, en fin, lo que normalmente se habla de ellos. Esta conversación vino a cuento de que ella no aguantaba más y ha comenzado a ver en HBO la octava temporada de Juego de Tronos. Yo, cabezota que soy, me niego hasta que no lea la saga entera de Canción de Hielo y Fuego, lo cual es un problema ya que el señor Martin, no la ha terminado.

El caso es que estuvimos hablando sobre la evolución de varios personajes, ella desde el punto de vista de la serie, yo desde lo que se y recuerdo de lo leído. La discusión rondaba sobre si tal o cual personaje había cambiado mucho desde el inicio hasta el final, que si Sansa sufre un gran cambio, Arya también pero Jon Nieve no, seguía con los mismos rasgos que tenía cuando nos lo presentó Eddard antes de perder… bueno, eso, como era en el primer libro.

Yo no estaba ni estoy muy de acuerdo con el caso de Jon Nieve (recordado que Festín de cuervos y siguiente no he leído) ya que solo la estancia con los Pueblos libres del otro lado del muro si que ha hecho mella en su personalidad, otra cosa es que sus rasgos definitorios sean tan fuertes que tienda a actuar del mismo modo casi todo el tiempo, pero él ha cambiado, enfrenta los retos de forma diferente y los ideales del inicio los pierde rápidamente.

Esta conversación me recordó que en el blog Nada empieza nunca de Oscar Iborra, se hace una reflexión sobre este tema (leedlo aquí, que mola) partiendo del recurrente tema del Viaje del Héroe, de Joseph Campbell (o Monomito) donde se hace hincapié en la necesidad de que el personaje debe cambiar tras las experiencias vividas y planteando un supuesto, que el personaje principal no cambie. Para ello se sirve de «Lo que el viento se llevó» para presentar a un personaje que, desde su punto de vista, no cambia y es nada mas ni nada menos que la señorita Scarlett O’Hara y durante su entrada comenta:

¿puedes imaginar a Scarlett O’Hara como personaje de una historia de fantasía, viviendo un viaje del héroe? ¿Qué saldría de ahí?

La transformación del personaje: ¿condición indispensable?

Personajes monotema

Y tras leer esa pregunta, rápidamente me vino este personaje a la cabeza:

Cersei Lannister, para mi y hasta donde he leído (y spoilers que no he conseguido esquivar) me parece un personaje nada plano, con muchas aristas, sobre todo en el plano psicológico y monotemático, quizás más claro que Jon Nieve. Esta mujer, todo amor hacia sus hijos y devoción hacia el apellido Lannister, se ve atrapada en el juego, en una verdadera marea de necesidades, obligaciones y lealtades, gracias a su padre y a sus hermanos. Ella desde el principio es una mujer que DEBE ser fuerte pero no entrometerse en los asuntos de los hombres, DEBE defender el honor de la casa Lannister a toda costa y obedecer a la imagen central de la casa, su padre y en todo momento sufre y decide lo que sea por mantener a sus hijos vivos, que no libres de las obligaciones que se piensa que tienen. Porque otra cosa que no esconde es un gran apetito de poder.

Pero al final, ¿cambia o no cambia?

Aquí he de apuntar algo que también comenta Oscar y es que realmente, Cersei en el fondo no cambia, muda de máscaras (posible cambiante de Campbell) para mantener sus objetivos en todo momento, proteger y mantener, pero todo a su alrededor va cambiando. Ella se esfuerza porque esos cambios no afecten a su entorno, con tesón lo hace, pero afectan.

Es cierto que tengo que seguir leyendo para poder corroborar esta idea o retractarme, pero me viene al pelo para ahondar en esa idea, que los camios que se dan alrededor del «personaje monotema» al final hacen que uno tenga sensación de que ese personaje haya evolucionado, cuando realmente no es así.

Otra cuestión que considero en la posible no evolución a lo largo de la novela es que las convicciones del personaje sean tan fuertes y estén tan arraigadas, que aunque haya partes de su personalidad que hayan podido modificarse, el fondo, el centro de la motivación del dicho personaje, se mantenga intacto y en momentos críticos, sea realmente esos rasgos los que aparezcan y se impongan. Como he comentado antes, eso es lo que veo en Jon Nieve.

En resumen, que hasta que no termine de leer la saga no sabré si mis intuiciones son ciertas pero lo que si es verdad que parece ser que no es necesario que el personaje realmente cambie para tener una sensación de evolución del mismo, si el entorno donde se encuentra cambia, nos ayuda a percibir el movimiento si que haya.

Publicado enPersonajes

2 comentarios

  1. Hola,
    Acabo de leer esta entrada (no he podido, ni querido, evitarlo nada más ver el título). Es un tema sobre el que también he reflexionado alguna vez, como ya has visto (gracias por la referencia)

    Hay una cosa que dices que me parece interesante: que creamos que un personaje ha cambiado porque ha cambiado todo a su alrededor. Ahí hay una cuestión de equilibrio entre personaje y lo que le sucede. Por ejemplo, todo alrededor de Scarlett O’Hara cambia en «Lo que el viento se llevó», pero ella no.

    Lo que sí hace es adaptarse. Tal vez esa muda de máscaras que comentas.

    Un abrazo!

    • Hola Óscar,

      Cierto, creo que el baile de máscaras que puedan tener los personajes pueden ser herramientas interesantes de explorar.
      También creo que las circunstancias que rodea a los personajes, cuanto más dinámicas, más sensación de cambio, aunque como bien apuntas, el propio personaje se mantenga firme en sus trece.

      Un saludo,

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